jueves, 12 de abril de 2018

Mitos y tabúes de las enfermedades de transmisión sexual entre lesbianas


"La gente se cree que en nuestras camas cocemos o tejemos". Es la respuesta de Claudia Castrosín ante lo que parece una invisibilidad sobre los riesgos de contagio de enfermedades de transmisión sexual entre lesbianas.


Recientemente un caso de contagio de VIH, el virus que produce el sida, entre mujeres de Estados Unidos dio la vuelta al mundo. Una paciente de 46 años "probablemente" adquirió el virus durante los seis meses de relación monógama con una mujer de 43 que ya era seropositiva.

Según el Centro para el Control de Enfermedades en EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés), los análisis corroboraron que la cepa del virus de la infectada coincidía genéticamente en un 98% con la de su compañera.

Lo que indica que el contagio se debió a prácticas sexuales.

Pero a Castrosín, vicepresidenta de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (FALGBT), no le sorprende la noticia.

Lea también: reportan caso de transmisión de sida entre mujeres

"Desde hace muchos años que impulsamos campañas para visibilizar lo que nos pasa", le dice a BBC Mundo. "Pero hay una total discriminación de nuestras prácticas sexuales".

Pero, ¿por qué la noticia tuvo tanta resonancia?

"A nivel epidemiológico, son pocos los datos sobre ETS entre mujeres que mantienen relaciones sólo con mujeres", le explica a BBC Mundo el doctor Álvaro Vives Suñe, responsable de la unidad de transmisión sexual de la Fundación Puigvert, en España.
¿Cuánto se sabe?

Consejos para el sexo seguro entre lesbianas


Con los juguetes sexuales, utilizar un preservativo distinto para cada pareja y para las penetraciones en diferentes orificios. Estos dispositivos deben ser limpiados con jabón y agua después del acto sexual.

Evitar sexo oral si alguna en la pareja tiene herida o irritación en la boca o labios. También puede usar un dique dental de látex o poliuretano (plástico muy delgado y suave), a fin de cubrir el ano o los genitales femeninos.

Algunas infecciones se pueden transmitir por las manos, dedos y roce vulvar. Se recomienda lavar las manos antes y después de la relación sexual.
Utilizar guantes de látex y bastante lubricante de agua para la penetración anal y vaginal del puño.

Y por otro lado está la desinformación -no sólo entre lesbianas sino entre el personal sanitario- sobre los riesgos que puede haber en el sexo sin protección.

"(En el caso del contagio de VIH) el problema fue el médico que las atendió al principio. No les dio una educación sanitaria, porque tenía que haberles dicho que existía la posibilidad de transmisión", señala Vives, quien advierte sobre el peligroso coctel entre lo que las personas pueden conseguir en internet y la mala información que pueden dar los profesionales de la salud.

"A veces no damos la información correctamente. No explicamos las vías de transmisión y los riesgos, y eso hace que la gente se relaje", agrega.

Uno de los pocos estudios sobre ETS entre mujeres homosexuales -realizado en EE.UU. y publicado en 2005 en la revista Perspectives on Sexual and Reproductive Health- indica que muchas de las participantes expresaron la percepción de que las lesbianas no necesitan utilizar preservativos porque no hay riesgo de embarazo o de ETS.

"Somos chicas, y sabemos que las ETS sólo se transmiten de hombre a mujer. Eso es lo que nos han dicho, que dos mujeres están seguras... Eso es lo que he escuchado, así que no piensas en ello, no piensas en el hecho de que puedes contagiar", dijo una mujer veinteañera que participó en el estudio.

Si bien una buena cantidad de participantes informó haber tenido vaginosis bacteriana, todas estuvieron de acuerdo en la falta de información que hay entre las lesbianas.

Esa situación no es ajena en Argentina.

"La falta de información de nuestra prácticas resulta que las lesbianas no toman en cuenta que pueden transmitir VIH", advierte Claudia Castrosín. "Pareciera que porque no hay un falo de por medio, no hay ningún inconveniente, y la verdad es que algunas de nuestras prácticas sexuales son riesgosas".

Si bien las lesbianas son las que tienen menos riesgo de ETS, ello no quiere decir que no se contagien.

Desde España, el doctor Álvaro Vives aclara que si bien el colectivo de lesbiana es el grupo menos afectado de ETS, no quiere decir que estén exentas de riesgo.

"Hay que tener presente que hay infecciones que se transmiten por contacto y otras por fluidos", explica. "En las que se transmiten por fluidos, la incidencia es menor: como puede ser la hepatitis B, el VIH, la clamidia o la gonorrea".

Pero agrega que las que se transmiten por contacto, como el herpes, el virus de papiloma humano o la sífilis, aunque no haya penetración, sí puede haber contagio. "Sólo que haya contacto de piel infectada con piel infectada, la transmisión ya puede existir".

"Luego hay prácticas sexuales como el fisting (introducción del puño por vía anal o vaginal), o cosas más agresivas, donde hay sangrado. Y también está el uso de dildos (consoladores), vibradores y otros juguetes donde no se utiliza preservativo", aclara. "Y estos pueden ser vectores de transmisión de hepatitis B, gonorrea, clamidia e incluso VIH".

"Hay una práctica sexual que es cuando ambas mujeres tienen la menstruación", cuenta Castrosín. "Y esto es sangre con sangre. ¿Más riesgoso que eso? Que alguien me lo explique".

El doctor Vives dice que las recomendaciones de prevención para otros grupos, ya sea heterosexuales, hombres homosexuales, jóvenes o bisexuales se aplica para las lesbianas.

"Lo mismo que las heterosexuales, cuando tienes una nueva pareja, hay que hacerse un examen de ETS", señala. "Yo no sé qué manía hay de no revisarse".


El experto Vives recomienda hacerse una revisión para descartar ETS cada vez que haya una pareja nueva.

Quizás uno de los problemas que hay en no acudir a una consulta se deba a que -según Claudia Castrosín- todavía hay un tabú en lo que respecta a las prácticas sexuales entre mujeres y a la forma en que son atendidas por los profesionales.

"Cuando entras a una consulta ginecológica, inmediatamente la persona que te atiende, la lectura que hace, es que eres heterosexual".

Castrosín sugiere que hay que cambiar las preguntas para que den pie a otro tipo de preguntas. "Si son unas cerradas que claramente marcan una visión heterosexual, muy probablemente la chica no dirá nada".

Esto, sin embargo, no debería ser una excusa para no ir al ginecólogo o a un centro, si lo hay en ese país, de prevención de ETS.

"Lo normal sería que si tengo una pareja nueva, utilice el preservativo durante un tiempo y luego -si decidiera que lo quiero dejar de usar- me haga un chequeo", explica el especialista.

Álvaro Vives continúa diciendo que por otro lado hay determinadas prácticas en las que hay que usar preservativo.

"Por ejemplo, el uso del vibrador. Cada vez que se intercambia, hay que cambiar el condón. Y si (el sexo) es vaginal, anal u oral, también hay que cambiarlo, y esto es una práctica que no se hace".

En el caso de la lesbiana en EE.UU., cuya pareja le contagió el VIH, no utilizaron preservativo o cualquier otro tipo de barrera para protegerse.

Fuente: bbc,com


lunes, 9 de abril de 2018

Не молчи - Dima Bilan


El Pastor solitario


Epic music: Two Steps From Hell - Star Sky Extended



Llevar una relación no es una tarea sencilla; al igual que cualquier tipo de relación amorosa, presenta problemas y demás, por lo que, si se quiere un vínculo duradero, la misma deberá poner en practica muchas claves beneficiosas.


Las buenas relaciones no sobreviven por efectos mágicos; son resultado de mucho trabajo y esfuerzo que dejan como consecuencia el resultado deseado.

Si bien existen los bajones, nunca una relación es insalvable. Hay millones de actividades y consejos que motivan para ser feliz y seguir adelante, como indican en Gananci.


Acto seguido, las claves para el éxito en toda relación:
Tener rituales significativos

Para nadie es un secreto que la vida laboral puede afectar de gran manera las relaciones. Hay muchos casos donde el trabajo se apodera de la vida de las personas e influye en la relación que esta tenga con otros seres, en especial su pareja.

Los pequeños rituales, aunque no parezca, son claves en el éxito que toda relación lésbica puede experimentar. ¿Por qué? Simple, estas actividades ayudan enormemente a tener ambos elementos de una relación conectados.

Una salida todos los sábados a comer pizza o una hora especifica para todos los días ver el capitulo de una serie, son algunos de los ejemplos más claros de actividades que pueden llevarse a cabo.

No aspirar a satisfacer necesidades

Nadie tiene que satisfacer las necesidades de otra persona. Al contrario, cada quien debe buscar la manera de ser feliz por sus propios medios. Si no existe la felicidad propia, no existirá la felicidad en una relación.

A pesar de que el apoyo a la pareja es de gran ayuda en la mayoría de las situaciones, no debe considerarse como vital o un deber en la relación. Es necesario que cada quien se valga por sus propios medios para luego encontrar un objetivo en conjunto.

Trabajar en ti misma

Para edificar una relación es necesario dos pilares fundamentales como base, que no son más que los dos elementos que componen la misma; mientras más fuertes sean estos, se podrá aspirar a una mayor cantidad de cosas.

Por el bien de la relación, cada integrante debe trabajar constantemente en si mismo. Es necesario crecer y cambiar para no caer en la monotonía que acaba con muchas relaciones.

Tomar riegos en la vida es casi un requisito para alcanzar aquello que se quiere; intentar poner en práctica nuevos comportamientos también es bienvenido, siempre y cuando se apunte a lo bueno en todo momento.

Más interacciones positivas

Un aspecto que no se debe perder en las relaciones en la chispa con lo que la misma suele iniciar. Aquella pasión con la que se destacan las virtudes de la otra persona en todo momento nunca debe verse olvidada.

Un error común de las relaciones lésbicas (o de cualquier tipo) consiste en ver a la pareja como un buzón de quejas. Esto, de una u otra manera, va hundiendo el barco hasta el momento donde ya es insalvable.

Los elogios, afectos, sonrisas y demás, siempre deben estar presentes en la relación. Es decir, las interacciones positivas deben estar presentes en todo momento, incluso si se manifestará un descontento.
Buscar sorprender

Quien diga que no le gustan las sorpresas solo está intentando ser modesto. Todos aman las sorpresas y que mejor manera de hacer feliz a tu pareja que con algo asombroso.

Al principio no es más fácil sorprender, sino más probable; no se espera mucho de una persona que apenas se conoce, por lo que varios actos pueden resultar sorprendentes.

Sin embargo, sorprender tras años de relación es algo muy importante y que muchas relaciones lo olvidan; que tu pareja te conozca no debe ser un motivo para caer en la monotonía. Al contrario, puede ser una herramienta valiosa para saber qué hacer.
Desarrollar intereses comunes

Por ejemplo, tu pareja puede disfrutar del rock, mientras tu disfrutas de la música clásica, bien. Sin embargo, en conjunto pueden descubrir un nuevo género que les guste a ambas y disfruten escuchar.

El arte de una relación exitosa y duradera se trata de la reinvención de la misma, aspecto en donde los intereses comunes juegan un papel de suma importancia.

Encontrar uno o más intereses comunes y convertirlos en experiencias placenteras es una clave para el fortalecimiento del vinculo en la actualidad y el futuro.


Fuente:  Colaboradora invitada - Magles Revista

domingo, 8 de abril de 2018

Fukuoka se convierte en la segunda gran ciudad de Japón con una ley de uniones de hecho para parejas del mismo sexo


Japón se encuentra entre los países con mayor índice de desarrollo humano del mundo y, sin embargo, es aquel (entre dicho grupo) que cuenta con menos legislación en materia de protección y reconocimiento de derechos LGTB. De hecho, ante la falta de políticas nacionales japonesas en este sentido, son las administraciones locales las que están dando pequeños pasos. Por ejemplo, con la aprobación de leyes de uniones de hecho para parejas del mismo sexo. Estas uniones no solapan el objetivo del activismo de luchar por el matrimonio igualitario, pero son un primer paso ante la inexistencia de cualquier otro reconocimiento hasta su aprobación. Fukuoka se acaba de convertir en la segunda gran ciudad de Japón en aplicar una ley de uniones de hecho, después de que el año pasado lo hiciera Sapporo.

Las parejas del mismo sexo de Fukuaka (una ciudad de un millón y medio de habitantes al norte de la isla japonesa de Kyushu) ya pueden registrar sus uniones de hecho ante la administración. Fue el pasado mes de febrero cuando se aprobó la nueva legislación local, pero el inició de su aplicación se estableció para el presente mes de abril. En septiembre de 2017 el alcalde de Fukuaka, Soichiro Takashima, se mostraba partidario de seguir los pasos Sapporo (la primera gran ciudad de Japón en aprobar una ley de uniones de hecho). “Consideraré la introducción de un marco de apoyo para las minorías sexuales que incluya las uniones de hecho, con la intención de crear una sociedad más inclusiva que reconozca la diversidad”, declaraba Takashima.

Aunque estas uniones no son equivalentes a la figura del matrimonio plenamente igualitario (que sigue siendo objeto de reivindicación por parte del activismo LGTB japonés) reconocen derechos relativos a la vivienda, la posibilidad de beneficiarse de los seguros de la pareja o permitir las visitas hospitalarias, entre otras cuestiones.

El alcalde Takashima entregó el primer certificado de uniones de hecho a la pareja de formada por Miho Yamashita, de 27 años, y Anri Ishizaki, de 33. Ishizaki, que es activista trans y LGTB en Fukuoka Rainbow Educational Networks, aseguraba a los medios de comunicación tras el enlace que “ya hemos pasado nuestras vidas juntas como familia, pero estamos contentas porque sentimos que recibimos felicitaciones de la sociedad”.

En el siguiente vídeo se recogen algunos momentos de la unión de hecho entre esta primera pareja LGTB:

Los primeros antecedentes en Japón

La ciudad de Iga (que ronda los 95.000 habitantes, en la prefactura de Mie) se convertía en diciembre de 2015 en el cuarto municipio japonés en abrir a las parejas del mismo sexo la posibilidad de unirse civilmente. Aunque en Japón, como decíamos, tampoco se ha aprobado todavía el matrimonio igualitario, varias ciudades han tomado la delantera, aprobando la inclusión de parejas del mismo sexo en los registros de uniones de hecho.

La primera administración japonesa que anunció la apertura de uniones entre parejas LGTB fue la de Shibuya (un distrito especial de Tokio). Por su parte, Setagaya (como Shibuya, otro de los 23 distritos que conforman la municipalidad metropolitana de Tokio) secundaba poco después la iniciativa y se convertía en el segundo territorio japonés en ponerla en marcha.

Asimismo, en la ciudad de Takarazuka, en la prefectura de Hyogo, se iniciaba el pasado mes de junio la expedición de certificados de asociación a las parejas homosexuales. A diferencia de lo que ocurre en Shibuya, los registros de parejas de hecho en Takarazuka y Setagaya no exigen a las empresas privadas que reconozcan a las parejas homosexuales.

Los resultados de una encuesta realizada en el país nipón a finales de 2015 constatan que un 51% de la ciudadanía sería partidaria de la aprobación del matrimonio igualitario. Una gran evolución, teniendo en cuenta que hasta épocas recientes la homosexualidad era un tema tabú en la sociedad japonesa. Otro importante reconocimiento llegaba en julio de 2016, cuando el Ministerio de Trabajo de Japón incluía la discriminación hacia empleados LGTB como una forma de acoso sexual.

Aunque ningún país asiático ha aprobado por el momento el matrimonio igualitario, la situación del colectivo es diametralmente opuesta en los distintos países del continente. Como viene recogiendo dosmanzanas, Japón y Taiwán fueron pioneros en experimentar avances locales en el reconocimiento de las parejas del mismo sexo (aunque Taiwán está tomando la delantera, a pesar del escoyo de los grupos religiosos). Sin embargo, en algunos como Malasia, Brunéi o la India, entre otros, las personas LGTB son víctimas de la homofobia de estado y la intransigencia social. Por el contrario, además de Taiwán y Japón, otros países como Vietnam van posicionándose en líneas más aperturistas e igualitarias (si bien no al ritmo que cabría desear).


Fuente: DosManzanas