lunes, 21 de febrero de 2011

En EE.UU., Hawaii votó a favor de la unión civil gay


En Estados Unidos la comunidad gay celebra la aprobación en Hawaii de las uniones civiles entre personas del mismo sexo.

El Parlamento del paradisiaco estado insular aprobó un proyecto de ley a favor de ese tipo de uniones por 18 votos a favor y 5 en contra, y el gobernador, el demócrata Neil Abercrombie, tiene ahora diez días para promulgar la ley que, en sus palabras, “refuerza nuestros valores de igualdad”.

El texto explicita que la ley “extiende los mismos derechos, beneficios, protecciones y responsabilidades de los cónyuges de un matrimonio a las parejas en una unión civil”. La norma legal aprobada entrará en vigor el 1 de enero de 2012, una vez que el gobernador la firme en los próximos diez días, según está previsto.

Con la legalización de las uniones civiles, Hawaii se convertirá en el séptimo estado estadounidense en permitir ese derecho, o el matrimonio homosexual, detrás de Connecticut, Iowa, Massachusetts, Nueva Hampshire y Vermont, además de la capital, Washington D.C.

Fuente y foto: AgMagazine

Subinspectoras de la Policía Metropolitana se casaron


Clarín.Buenos Aires,18/02/2011.- El festejo en el Círculo de Oficiales de la Policía Federal, en el barrio de Núñez, fue íntimo y hermético y apenas se sabe que hubo comida rica y mucha alegría. Pero no sería extraño, ni inoportuno, que las novias hayan entrado ayer al salón bajo los acordes del legendario himno dylaniano “Los tiempos están cambiando”, donde el viejo Bob profetiza –entre otras cosas– que los perdedores irían a ganar. ¿O quién hubiera imaginado que un día dos mujeres policías se casarían en Argentina amparadas por la ley y saldrían del civil agarradas de la mano, con un ramo de flores y envueltas en lluvia de arroz? Paula Ramírez y Mariana Blanco son dos subinspectoras de la Policía Metropolitana. Ayer, en el Registro Civil de la calle Uruguay, se abrazaron a la ley para declarar formalmente y ante el Estado, ante sus amigos y sus superiores su amor y su compromiso como esposas. Las casó la misma jueza que a Macri.

Las chicas se conocieron hace cinco años, cuando las dos eran policías, pero de la Federal. Parece que no se habían cruzado en su trabajo hasta que una fiesta entre colegas las puso frente a frente. “Se conocieron en esa reunión y con el tiempo fueron profundizando su relación. Empezaron a salir, se enamoraron y hace un tiempo se fueron a vivir juntas”, cuenta alguien que las conoce y que ayer estaba brindando junto a ellas en Núñez.

Ya enamoradas y novias pasaron al mismo tiempo a la Metropolitana. Eso fue en 2009, un año antes de que el Congreso sancionara la ley de matrimonio igualitario y ellas vieran una posibilidad que antes parecía una utopía. Tal vez por eso nunca, hasta hace un mes y medio, habían expuesto abiertamente su relación. Dentro de la Policía, sólo algunos amigos conocían la historia de amor. “Nos enteramos cuando, como se acostumbra hacer, pidieron permiso para casarse … entre ellas. Lo aceptamos maravillosamente porque tenemos un principio muy claro: la Policía no puede prohibir lo que la ley autoriza”, comentó a Clarín Miguel del Castillo, director del Instituto Superior de Seguridad Pública, la escuela de oficiales donde trabajan las dos.

Allí, Paula, que es abogada, se desempeña como asesora de su amigo y ex compañero de Derecho Claudio Serrano, el coordinador de Formación de la Fuerza. Su flamante esposa, Mariana, estudia ingeniería electrónica y trabaja en la Policía como instructora de cadetes. Aunque las fuentes de la Metropolitana niegan que Serrano haya sido quien las presentó, sí admiten que era de los pocos que sabía la elección sexual tanto de Mariana como de Paula. Así que aquí tenemos un candidato a Celestino.

Igual, las chicas mantuvieron absoluta reserva de su relación en el trabajo hasta que formalizaron. “Son dos chicas extraordinarias y dos oficiales fuera de serie, preparadísimas. Son un verdadero ejemplo como parejas para todos”, elogia, emocionado, Del Castillo. ¡Vivan las novias!

Fuente y Foto: AgMagazine

sábado, 5 de febrero de 2011

Salir del armario a las patadas

Ayer me ha tocado vivir algo muy gracioso que hace mucho tiempo no me pasaba: tener que salir del armario a los tirones. Es que cada 4 o 5 meses suelo ir a mi ginecóloga para controles de rutina, y cuando llamé para pedir turno me respondieron que está de vacaciones y vuelve la próxima semana. Entonces busqué otra en la guia -al azar- y pedí turno con ella.

Yo estoy tan acostumbrada con mi ginecóloga de siempre porque ya sabe todo de mí y me conoce de pies a cabeza, pero esta nueva médica me dijo que quería hacer un historial clínico y para ello debía hacerme algunas preguntas. ¿Y qué es lo primero que me pregunta la buena mujer?

doctora: "¿Usted cómo se cuida? ¿Qué toma para no quedar embarazada?"
yo, pensando para mis adentros: "uhhh mierda"

Y no hay salida! ¿inventar? ¿hacerme la heterosexual y mentirle? Obviamente que no, no tiene ningún sentido crearme una personalidad que no es la mía solo por no querer salir del armario. Y a ver si encima me receta anticonceptivos. Además no tengo idea que toman las heteros para no embarazarse, ni marcas, ni color de pastilla ni nada. Así que aunque quisiera no podría mentir. Es curioso que las ginécologas dan por sentado que todas sus pacientes son heterosexuales, y sus preguntas sean tan exclusivas. ¿se enterarán que también hay lesbianas en este mundo, o es que todas sus pacientes son mentirosas?

...Después de un breve forcejeo mental, opto por decirle la verdad, que soy lesbiana y que yo solamente f... con mujeres. La doctora deja escapar un "ahh" de asombro y se pone a escribir en el historial poniendo cara de insufrible. Y yo, sin saber dónde meterme y preguntándome por qué no esperé que vuelva la otra de viaje
En fin, una anécdota más de tantas.
Y a ustedes también les debe haber pasado alguna vez algo asi ¿verdad? :D