sábado, 27 de noviembre de 2010

Apple retira aplicación homófoba


La protesta, en esta ocasión, parece haber funcionado. Apple ha retirado de su App Store una aplicación homófoba para el iPhone que exhortaba al usuario a firmar la “Declaración de Manhattan”, un texto contra los derechos LGTB -incluido el matrimonio entre personas del mismo sexo- promovido por líderes cristianos estadounidenses.

Apple había otorgado a la aplicación una calificación de “4+”, indicando que no había nada que objetar a su contenido. La comunidad LGTB, sin embargo, comenzó inmediatamente una campaña para exigir a Apple que la retirara, petición que podía firmarse en change.org, página similar al actuable.es español.

El gigante informático se habría limitado a retirar la aplicación sin que, al menos por el momento, se haya pronunciado al respecto.

Fuente: DosManzanas

Declaraciones lesbófobicas de juez estadounidense


No sé hasta que punto es bueno quitar el "Don't ask, don't tell" (no preguntes, no digas) del reglamento del ejercito de Estados Unidos. Si bien es una ley homofóbica porque no permite que le digas a nadie que eres gay o lesbiana y te obliga a estar dentro del armario, también es una ley que proteje al homosexual. Si nadie sabe lo que eres no se meten contigo, no te violan, no abusan física o psicologicamente. Eres uno más del montón.

Es que las fuerzas armadas americanas constituyen el ambiente más misógino y homofóbico que puede haber. Tienen la mentalidad de cuanto más macho eres, más poderoso y temible te verá el enemigo y así te ganas el respeto de los colegas. Y una lesbiana y un gay son un insulto a su hombría.

El hombre siempre tiene la fantasía de poder transformar a una lesbiana en heterosexual. Porque en su mente las lesbianas son así porque no les tocó un hombre de verdad, alguien que las "folle bien" en la cama, alguien que sea un superdotado y les haga sentir lo que es un verdadero macho. Por eso tienen esa mentalidad de que una lesbiana puede ser "corregida y curada" de su desviación. El que una mujer no quiera acostarse con ellos les ataca directamente a sus egos de machos. Se preguntan ¿por que no quiere sexo conmigo, no soy lo suficientemente hombre para ella?

Un hombre gay también es insultante para el macho. No soportan ver alguien femenino, delicado o de maneras demasiado gentiles. Les parece débil, poco hombre, algo que ellos no toleran ver porque les dá verguenza ajena. Los soldados siempre usan insultos como "puto, maricón, etc.." cuando ven alguna debilidad y siempre están poniendo a prueba su hombría midiéndose con otro, luchando, dejando bien en claro su fiereza.

Es precisamente esta mentalidad estúpida la que ha demostrado un juez estadounidense, Joe Rehyansky, al afirmar que "está bien que los gays no sean aceptados en el ejército, pero las lesbianas sí deberian para que sus compañeros varones puedan "curarlas" teniendo sexo con ellas, y darles la oportunidad de ser mujeres normales".

Es espantoso que todavía exista esta mentalidad de promover las violaciones correctivas propias de paises atrasados como los africanos, donde hay un alto porcentaje de analfabetismo y la gente vive de manera precaria. Alguien debería decirle a este sujeto que una orientación sexual es innata y no se puede cambiar de ninguna manera. Y que la violación es un delito penado con la cárcel, y promoverla es algo vergonzoso, y mucho más viniendo de un juez.

Fuente: pinknews.co.uk

Comunidad gay de Ecuador denuncia 'clínicas para curar la homosexualidad'


En Ecuador la homosexualidad es una "enfermedad que puede curarse", o al menos eso es lo que prometen clínicas ilegales que aceptan a jóvenes, normalmente internados a la fuerza por sus padres, según autoridades y colectivos de gays.

Ese fue el caso de Ana, quien no quiso dar su nombre real, una joven de 21 años cuya madre la ingresó en una clínica porque es lesbiana, con la esperanza de que expertos lograran cambiar su tendencia sexual y dejara a su novia, Marta, de 23 años, quien también pidió no revelar su identidad.

Su caso no es único, la Directora General de Salud de Ecuador, Carmen Laspina, indicó a Efe haber recibido denuncias de personas homosexuales "que las han secuestrado" y llevado a ese tipo de clínicas.

La Fundación Equidad y Género, una organización no gubernamental, tiene anualmente cerca de 15 denuncias de personas que han sido internadas contra su voluntad en alguno de estos centros, donde son "víctimas de maltratos", como tratamientos con "electricidad o la privacidad de comida y descanso", según su portavoz, Efraín Soria

En este sentido, Laspina subrayó que en estos centros a veces se usan métodos violentos, como demuestra el caso de "una chica lesbiana que fue violada, además de gays o travestis que les cortaron el pelo o les extrajeron líquido de las prótesis de sus senos".

La práctica violenta en estas clínicas es algo normal, pero por suerte no fue así con Ana, quien relató que en el centro se levantaba cada día a las siete de la mañana, aseaba la casa y se pasaba la mayor parte de la jornada "sin hacer nada".

"No hacíamos ninguna terapia y el psicólogo sólo venía dos veces a la semana, pero rezábamos cada día", manifestó la joven, quien espetó que "por suerte" la clínica "era muy poco seria" y no la trataron con violencia.

La Constitución ecuatoriana, aprobada en el 2008, es la primera en la historia de este país que reconoce los derechos de los homosexuales, por lo que Laspina enfatizó que estas clínicas están "fuera de la ley, de los derechos humanos y de la Constitución".

La Directora General explicó que las clínicas se esconden tras centros de drogodependencia, que para el Estado es difícil controlar porque son privados.

El ministerio cree que el problema es mayor de lo que refleja el número de quejas que recibe, porque normalmente "son los padres quienes ingresan a sus propios hijos" y ellos no quieren denunciar a sus progenitores, según Laspina.

Este es precisamente el caso de Ana. Marta consiguió que la Fiscalía dictara medidas cautelares que impiden a la madre de Ana acercarse a ella, pero la víctima no quiso denunciar a su progenitora, quien podría ir hasta la cárcel por secuestro.

Ana recuerda con dolor que, hace unos meses, una mañana su madre le dio algo "amargo de beber" y le "empezó a entrar sueño".

"De repente entraron cinco personas a casa, dos hombres y tres mujeres, que me dijeron que eran de la Interpol", aseveró.

Le comunicaron que venían a buscarla porque tenían fotos de ella y de su novio vendiendo droga, pero Ana no tenía una relación sentimental con ningún hombre, sino con una mujer.

"Fuera no había ninguna unidad de la entidad, había un taxi y todos iban con camisas blancas, sabía que me estaban capturando por mi orientación sexual", resaltó la joven.

Llevaron a Ana a una clínica, donde le reconocieron que su madre la había ingresado por ser lesbiana. Allí no había ninguna chica más como ella, las otras internas tenían problemas con las drogas o el alcohol.

Al segundo día, logró llamar a escondidas a Marta, quien a partir de entonces empezó una lucha en todas las instituciones judiciales y al cabo de un mes consiguió sacar a Ana del centro.

Le costó mucho porque "la discriminación estaba en todos lados", pues no les querían ayudar por "ser lesbianas", afirmó Marta.

Laspina resaltó que en Ecuador aún se tiene que trabajar mucho en todas las instituciones "para que se respeten los derechos humanos" y "para que exista una tolerancia a la diferencia", incluso en el seno de la propia familia.

Fuente: caracol.com.co

viernes, 26 de noviembre de 2010

Apple tiene una aplicación contra el matrimonio gay


Apple ha aprobado una aplicación para el iPhone en la que se pide a los usuarios que firmen la «declaración de Manhattan» , un texto en contra del matrimonio homosexual. La decisión ha desatado una ola de protestas y críticas en la Red.

La mencionada declaración fue lanzada hace un año por un grupo cristiano fundamentalista norteamericano en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo y en defensa de la familia tradicional y la religión. Ahora, la aplicación para iPhone contiene una encuesta con preguntas sobre el derecho de los gays a contraer matrimonio. Si el usuario responde que está de acuerdo con estas uniones, el software le dice que su respuesta es incorrecta.

Grupos de LGTB ven en este texto literalmente una declaración para su exterminio, comparando homosexualidad con incesto, y que también ataca la libertad ante temas como el aborto, al tener un criterio diferente sobre lo que es la vida.

La posibilidad de encontrar una aplicación semejante en la App Store ha sido recibida con indignación por muchos internautas, que han pedido su eliminación. En los comentarios de la presentación del software, usuarios la califican de «absoluta basura», «ofensiva» y «radical».

Apple ha sido criticada muchas veces por sus aplicaciones, aunque, generalmente, por censura previa. Una campaña, organizada por el grupo Change.org, se ha puesto en marcha para exigir a Apple que retire la aplicación.

Fuente: agmagazine.com