martes, 23 de enero de 2018
lunes, 22 de enero de 2018
domingo, 21 de enero de 2018
Las actrices Heather Matarazzo y Heather Turman ¡se casan!
Han pasado casi 15 años desde entonces, en los que Heather tenía claro que quería encontrar el amor y “pasar por la vicaría”. Ya estuvo a punto de hacerlo con la cantautora Caroline Murphy, pero su romance acabó en 2012. Un final que le ha traído a Heather la posibilidad de conocer a la persona que según sus palabras es sin duda la mujer de su vida, la actriz Heather Turman:
“Solo existe ese momento y la increíble certeza de que todo bajo el sol ha sido escrito por una sola mano. Es la mano que evoca amor y crea un alma gemela para cada persona en el mundo. Sin ese amor, ningún sueño tendría significado. -El alquimista-.Nos guardamos esto por unos días, el 11 de enero pregunté … y ella dijo que sí. Hasta la muerte y más alla. Te quiero”. A los 35 años Heather lleva ya varias décadas actuando. Con seis años se subió al escenario en un acto benéfico y requisó el micrófono al presentador para hacer su propio “speech”. Fue entonces cuando un mánager la vio y le dió su tarjeta, a la que Heather llamaría 10 años después. Hoy es toda una actriz consagrada que ha logrados sus sueños, tanto en su vocación como en el amor. ¡Felicidades chicas!
lunes, 15 de enero de 2018
Tipos de eyaculación femenina
Últimamente se habla mucho de squirt y la eyaculación femenina, hoy os voy a explicar los tipos de eyaculación y las técnicas y/o juguetes que podemos usar para poder alcanzar el Squirt.
DEFINICIÓN
La eyaculación femenina es la expulsión de fluido, distinto del flujo vaginal, en mayor o menor cantidad durante el orgasmo de la mujer.
TIPOS DE EYACULACIÓN
Hay dos tipos de eyaculación para hacerlo fácil a una la llamaré eyaculación femenina y a la otra sería la técnica del Squirting.
EYACULACIÓN FEMENINA
Es una eyaculación involuntaria, por tanto no la podemos provocar, simplemente sucede.
Pasa muy desapercibida, ya que muchas veces se confunde con el flujo vaginal ya que a menudo suele quedarse en el canal vaginal.
La mayoría de mujeres que alcanzan el orgasmo eyaculan el líquido.
Es un líquido blanquecino que contiene componentes parecidos al semen masculino (antígeno prostático o PSA).
Este líquido lo segregan las glándulas de Skene o próstata femenina.
No suele ser una eyaculación abundante.
SQUIRTING
Se trata de la expulsión a chorro de una cantidad considerable de líquido transparente.
Este líquido sale de la vejiga y contiene urea y tiene propiedades semejantes a la orina.
Es una eyaculación menos frecuente, suele aparecer de forma inesperada.
Muchas mujeres afirman que esta eyaculación suele aparecer estimulado el punto G.
EN RESUMEN
En un estudio del 2011 se llegó a la conclusión que:
La eyaculación femenina y el Squirting son fenómenos diferentes ya que los órganos y mecanismos que los producen son distintos. La eyaculación femenina se trata de la expulsión de un líquido blanquecino desde la próstata y en el Squirting se trata de la expulsión de un líquido diluido desde la vejiga urinaria.
Una de las teorías que existen para explicar porqué se puede provocar el Squirting sería debido a una fluctuación hormonal que sucede durante el coito. Se cree que si el coito es largo la fluctuación de esta hormona llamada vasopresina, responsable entre otras cosas de concentrar orín en los riñones, haría que aumentara la orina y se acumulara en la vejiga haciendo que saliera descontroladamente durante el orgasmo por la contracción muscular tan fuerte producida.
JUGUETES Y TÉCNICAS PARA LA ESTIMULACIÓN SQUIRTING
Como ya he comentado, se cree que para llegar a poder producir el Squirt es necesario estimular el Punto G femenino:
La excitación ha de ser elevada. Cuanta más excitación sientas más se erectará el clítoris y más sensibilidad tendrá la zona.
No tengas tener prisa ni te decepciones si no consigues un squirt. Disfruta de cada momento.
Estimula la zona del Punto G en círculos y/o con un sube y baja suave. Seguramente notarás que cada vez tienes más excitación y la zona está más hinchada y sensible.
Puedes estimular la zona con los dedos o con algún juguete. El juguete puede facilitar la tarea. También hay cremas estimulantes que sensibilizan la zona.
Ya expliqué en el artículo del Punto G cómo debía ser un juguete para poder estimular el Punto G. Existen juguetes con un movimiento arriba y abajo con si fuera un dedo que pueden ser un buen aliado para la estimulación de esta zona y poder producir el Squirting, un ejemplo:
- Este juguete tiene vibración tanto en la parte vaginal como en la externa para estimular el clítoris.
- La parte vaginal puede estar fija o moverse como lo indica la foto para masajear la zona Punto G.
- La parte externa es muy flexible y larga además de tener bastante potencia en la vibración.
- Es un juguete recargable y de buena calidad.
Si quieres saber más sobre el Punto G puedes leer: Cómo encontrar el Punto G
¿Te has sorprendido saber que existen dos tipos de eyaculación? ¿Has conseguido detectar la eyaculación? ¿Has alcanzado el Squirt?
Fuente: MIRIAM AMORS . Mirales
sábado, 13 de enero de 2018
Un estudio en Australia y Reino Unido muestra que gais y lesbianas valoran sus relaciones de pareja mejor que las personas heterosexuales
Un estudio publicado en Family Relations, y que ha utilizado miles de encuestas a parejas del Reino Unido y Australia, ha encontrado que las relaciones de pareja de gais y lesbianas son valoradas como más satisfactorias que las heterosexuales, especialmente en el caso australiano. Los peores resultados son los que obtiene el grupo de parejas formadas por personas que se identifican como bisexuales.
Los autores del estudio son Janeen Baxter y Francisco Perales, investigadores en Ciencias Sociales de la Universidad de Queensland (Australia). Su propósito no era otro que el de investigar la calidad de las relaciones de pareja en función de la orientación sexual de sus miembros en Australia y Reino Unido, un campo sobre el que que, según el abstract del estudio, hay una importante falta de conocimiento (y el poco que hay procede básicamente de los Estados Unidos). Para ello compararon datos procedentes de encuestas a 25.348 personas en Reino Unido y 9.2016 en Australia.
Considerados los datos sin tratar (teniendo únicamente en cuenta los valores medios), las personas que otorgaron una valoración más alta a la calidad de sus relaciones fueron las personas gais y lesbianas, en ambos países, por encima de las personas heterosexuales. Las personas bisexuales, en cambio, otorgaron a sus relaciones una puntuación algo más baja que la de las parejas heterosexuales.
Una vez tratados los datos aplicando modelos de regresión estadística y ponderadas diversas variables (edad, estado civil, parentalidad, nivel educativo, raza, entorno residencial) los investigadores encontraron que en Reino Unido la diferencia entre gais y lesbianas, por un lado, y heterosexuales, por otro, deja de ser significativa, pero en Australia las relaciones de pareja de gais y lesbianas sí que seguían siendo las de mayor calidad con una diferencia estadísticamente significativa. Eso sí, en ambos países las personas bisexuales seguían evaluando sus relaciones de pareja como de peor calidad que las personas heterosexuales.
Los autores del estudio consideran que la mejor calidad de las relaciones de pareja en personas gais y lesbianas (al menos en el caso australiano) podría estar en relación con un mayor sentimiento de pertenencia a un mismo colectivo, así como una concepción más igualitaria del trabajo doméstico y a la hora de abordar los conflictos de pareja. En cualquier caso, los investigadores consideran que los resultados del estudio suponen una evidencia consistente en contra de la representación estereotípica de las relaciones de pareja homosexuales como “conflictivas” o “disfuncionales”.
Los autores, eso sí, muestran su preocupación por los datos en personas bisexuales. Como hipótesis que podrían explicar sus peores valoraciones sugieren la dificultad que estas personas pueden encontrar a la hora de identificarse fuera de la mayoría heterosexual y de la comunidad homosexual, lo que podría dar lugar a redes sociales más pobres y y niveles más bajos de apoyo social No deja de ser una hipótesis, no obstante: de ahí que consideren necesario dedicar más atención a estudiar las características distintivas de este colectivo.
Fuente: DosManzanas
viernes, 12 de enero de 2018
Ellen DeGeneres recomienda el sexo lésbico a las mujeres heterosexuales
Una vez más estamos de acuerdo contigo Ellen DeGeneres. Uno de nuestros mayores referentes lésbicos vuelve a ocupar espacio en MíraLES. Y es que Ellen es única e indispensable para este nuestro mundo LGTB. Su talento para el show, su desparpajo y su humor tan característico, nos dejan siempre en lo más alto, esta vez, en el sexo.
En su programa The Ellen DeGeneres Show, que tanto nos gusta, ha aprovechado la reciente publicación de un estudio que asegura que las mujeres heterosexuales casadas disminuyen su número de relaciones sexuales, para animar a éstas a cambiarse de acera. Siempre con el tono cómico que tanto la caracteriza.
El estudio publicado por el Archives of Sexual Behavior, muestra que desde el año 2000 se ha producido una disminución en el número de relaciones sexuales que mantienen las parejas heterosexuales casadas en el país norteamericano.
Ellen DeGeneres lo comparaba con otro estudio reciente en el que se exponía lo contrario y en el que las lesbianas somos las protagonistas. El estudio, sobre mujeres lesbianas, mostraba que en el sexo lésbico se disfruta más, hay más probabilidades de alcanzar el orgasmo y que se practica con mucha más frecuencia que el sexo heterosexual.
Ellen aprovechaba la emisión de su programa para mencionar a dichos estudios. Invitando así a la mujer casada y heterosexual, a recurrir al sexo lésbico para acabar con la falta de éste en su relación matrimonial heterosexual. Siempre en tono humorístico Ellen nos ensalza una vez más y recurre al humor para defender que ser lesbiana puede ser más divertido y satisfactorio de lo que muchos creen.
La presentadora norteamericana, asidua en la lucha por la visibilidad del colectivo LGBT, aprovechaba también la audiencia de su show para defender a la comunidad transexual. Tras verse ésta atacada por las recientes medidas aprobadas por el gobierno del nuevo presidente de EEUU, Donald J. Trump.
En ellas el colectivo queda discriminado de los centros educativos solo por su identidad. Aboliendo así lo que se consiguió en el anterior mandato a manos de Barack Obama, en el que se respetaba y se reconocía la identidad de género de los alumnos trans. Por desgracia, ya sabemos que la Administración de Donald Trump busca la eliminación de cualquier ley que garantice los derechos civiles de la diversidad sexual.
Fuente: Marta Sanpas - Mirales
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Estoy 100% de acuerdo con esto, el sexo lésbico es más placentero porque hay una acción directa sobre el clítoris de la mujer y el orgasmo se produce más fácilmente
martes, 9 de enero de 2018
El rol en la pareja lesbiana: ¿Existen roles definidos en las parejas compuestas por mujeres?
Mucho se habla de los roles que se asumen en una pareja de mujeres. Los mitos y los estereotipos están llenos de una mezcla entre realidad y rumorología del prejuicio. Partamos de la base de que los roles son siempre clichés externos, creados por esa mezcla de verdades mal interpretadas. Si añadimos a esto que generalizar es complicado a la hora de definir conductas humanas, determinar un rol como algo con identidad propia es casi imposible y totalmente incierto.
Pero, ¿qué se dice sobre los supuestos roles en las parejas de lesbianas, y qué hay de cierto? ¿De dónde vienen esas creencias? Vamos a intentar verlo.
El rol masculino y las lesbianas
Que las funciones de un rol se cumplan depende, evidentemente, de lo asumido que sea ese rol. Como hemos dicho, el rol no es más que la figura estereotipada que se acepta socialmente, y que puede ser desempeñada o no por ciertas personas o grupos de personas.
Por ejemplo, cuando hace unos años empezó a hablarse abiertamente de las parejas lesbianas, se “vendió” la imagen de que se trataba de dos mujeres que, atraídas sexualmente, vivían como pareja roles heterosexuales. El mito decía que, siempre, existía en esas parejas quien desempeñaba el rol femenino: la delicada, coqueta, sumisa, insegura y dependiente de su pareja; y la que “hacía de hombre”: fuerte, decidida, protectora, menos sentimental y, desde luego, con aspecto varonil.
Por supuesto, esto no es así, pero no deja de tener su explicación, basada en una realidad deformada.
En el estereotipo heterosexual para las parejas, viene ya determinado a priori que debe haber una parte “dominante” y una parte “dominada”; ya sabemos a quién pertenece tradicionalmente cada uno de esos roles, pero lo cierto es que ese patrón de conducta está amplia y profundamente inculcado y asumido en la inmensa mayoría de sociedades.
Tan enraizado está que, quienes no cumplen con esas apariencias, son objeto de desmerecimiento personal, incluso ante sí mismo muchas veces. El hombre “siempre” debe dominar y proteger en la relación, la mujer debe agradecer esa protección y seguir sus dictados…Eso es así, a mayor o menor escala, en la línea de pensamiento generalizada. Pues, bien, no se puede negar que, en los primeros tiempos de la tímida y liberadora “salida del clóset” (o del armario) de las lesbianas ante la sociedad, algunas mujeres copiaron ese rol masculino en su aspecto, en parte como señal de identidad (ellas mismas influidas por el mito de la mujer “masculinizada”), en parte como reclamo para otras mujeres frente a los hombres. Por pocas que fueran las que adoptaron esa postura, quizás inconsciente, el mito se hizo eco de que esa forma de conducta era la típica en las mujeres lesbianas: mujeres “femeninas” que se sentían atraídas por mujeres “masculinas”, y viceversa.
Desmitificando, pero… ¿qué hay de cierto?
Pero el rol “masculino” entre mujeres no acaba en el aspecto físico, sino que se extiende sobre la pareja. Se considera, dice el mito, que la parte de la pareja con apariencia más varonil en su aspecto y en sus actos, ostenta mayor control.
Y eso puede ser así, en las mujeres que realmente jueguen a esa clase de roles; pero no es ninguna norma establecida entre lesbianas.
En las parejas de lesbianas pueden coexistir toda clase de apariencias físicas, en una o ambas mujeres. Pero, consideraciones de aspecto al margen, el comportamiento llamado “sexista” deriva en un patrón de conducta determinado. Muchas mujeres lesbianas se quejan o reconocen que, sus parejas o ex parejas, no realizan tareas domésticas o no las comparten, que no permiten conducir el vehículo nunca a sus parejas, que son violentas o agresivas cuando se enojan, que se vuelven prepotentes si tienen un trabajo mejor remunerado o participan en mayor grado en la economía conjunta, que insisten en que prevalezca su opinión o decisión frente a la de su pareja, etc. Todas estas conductas u otras consideradas típicamente masculinas, dan pie al mito del “rol masculino” entre las lesbianas.
Cuestión de carácter, educación y pacto
En realidad, es fácil ver que las pautas de comportamiento que se describen pueden pertenecer tanto a un hombre como a una mujer. Que los hombres estén más sujetos a ese rol de poder sobre la otra parte de la pareja, no deja de ser otro estereotipo comúnmente aceptado. Hay hombres que sí participan en los menesteres del hogar, que tienen actitudes igualitarias con su pareja, como hay mujeres heterosexuales que siguen más el “rol masculino” que sus maridos o compañeros. Y, del mismo modo, en las parejas lesbianas o gays puede existir ese componente dominante en uno de sus miembros, o no.
En otras palabras, las circunstancias de cada pareja las componen los caracteres de ambas partes, lo que se le permite al otro o la otra o no, y lo que llega a pactarse, tácita o expresamente, para la convivencia.
El ideal, claro, en cualquier tipo de pareja, es que ambos o ambas compartan todos los aspectos domésticos de forma igualitaria, que no exista ninguna clase de dominio o sentimiento de posesión o dependencia, y que se entienda que son dos personas que se aman y conviven, y no dos roles a desempeñar.
Fuente: aboutespanol
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En mi opinión (Maky), establecer roles en una pareja de mujeres puede ser muy peligroso, porque poco a poco se va convirtiendo en algo enfermizo. La activa cada vez se volverá más posesiva, y la otra cada vez más sumisa, al punto que una llegará a perder sus derechos como persona, se acostumbrará a ser maltratada, dominada, abusada psicológicamente, y a ser una "sirvienta doméstica" de la otra, porque le tocará hacer todos los quehaceres domésticos, mientras la dominante disfrutará su rol de "macho esclavista" que la domina y la acosa todo el tiempo.
Por eso pienso que no deben haber roles en la cama, no se debe acostumbrar a la pareja a que se sienta con el derecho de avasallarte - a menos que sea un juego sexual y ambas estén de acuerdo -, pero de lo contrario es algo malo, ya que esos roles se desplazan hacia la vida cotidiana convirtiendo la relación de pareja en algo tóxico y desegradable, donde la pasiva se lleva la peor parte.
lunes, 8 de enero de 2018
Las parejas de gays y lesbianas son más felices que las heterosexuales según un estudio
Lo que puede parecer como una opinión personal, ahora está avalado por un extenso estudio que ha proporcionado algunas pruebas muy necesarias y contundentes. Después de interrogar a más de 25.000 personas en el Reino Unido y más de 9.000 en Australia, los investigadores encontraron que las parejas de homosexuales están en mejor situación. Sin embargo, las personas bisexuales sufrieron peores relaciones, en promedio, que las heterosexuales u homosexuales.
Francisco Perales y Janeen Baxter de la Universidad de Queensland realizaron el estudio y en sus conclusiones escribieron: “La calidad de la relación en las parejas del mismo sexo era tan alta como en las parejas heterosexuales en el Reino Unido pero más alta en Australia. La menor calidad de relación en ambos países fue reportada por individuos bisexuales”.
Los investigadores sugirieron que las parejas homosexuales podrían tener mejores relaciones porque están menos preocupadas por apegarse a los roles de género estereotipados.
Escribieron que “las personas en parejas del mismo sexo (en particular las mujeres lesbianas) generalmente son más equitativas en la forma en que asignan el trabajo doméstico, incluido el cuidado de los niños”. Las parejas heterosexuales a menudo reafirman sus roles de género en las relaciones lo que, según los autores, puede llevar a una división injusta del trabajo. “Las cargas desiguales de los hogares se asocian con resultados de relaciones pobres, incluidos los conflictos matrimoniales y el divorcio”, explicaron.
“Si la exhibición de género no es tan notable en las parejas del mismo sexo y estas relaciones son más igualitarias que las parejas heterosexuales, se pueden esperar niveles más altos de calidad de relación”.
Los dos agregaron que las parejas del mismo sexo podrían sentirse más conectadas con una comunidad de parejas similares, lo que puede aumentar su felicidad. También sugirieron que “las personas en las relaciones del mismo sexo pueden tener una mayor probabilidad de inversión en las relaciones que aquellos en relaciones de distinto sexo”.
Perales y Baxter argumentaron que sus hallazgos apoyaban otorgar más derechos a las parejas del mismo sexo y refutaron los argumentos sobre que los hijos de padres del mismo sexo sufren. “Nuestros resultados proporcionan evidencia sólida para combatir las percepciones sociales profundamente arraigadas y erróneas de que las relaciones entre personas del mismo sexo son conflictivas, infelices y disfuncionales”, dijeron.
“Nuestros hallazgos respaldan las políticas que buscan legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo y los derechos de los padres y madres”.
Los autores también enfatizaron que sus resultados “resaltan la necesidad de prestar más atención a las personas bisexuales como un grupo distinto porque sus resultados son comparativamente deficientes”. Siempre se ha encontrado que las personas bisexuales tienen la menor satisfacción de vida entre las personas LGBT.
También se sienten menos valiosos y felices, y mucho más ansiosos que otras personas , según un estudio de principios de este año. Y, justo esta semana, se reveló que las personas bisexuales duermen peor que los demás , y que las mujeres bi se ven especialmente afectadas.
Datos cuanto menos curiosos pero que podemos utilizar en nuestro favor para la consecución de derechos legales en cada vez más países del mundo.
Fuente: Ovejarosa
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