domingo, 24 de junio de 2018

Marcha del Orgullo LGBT recorre Ciudad de México bajo el lema "40 años viviendo en libertad. ¡No renunciaremos!


El colectivo LGBTIQ+ se desplazó este sábado 23 por las principales vías de la capital azteca exigiendo al nuevo presidente profundizar las políticas públicas a favor de la igualdad. Al llegar al Ángel de la Independencia coincidieron con los fanáticos del fútbol que celebraban el triunfo de México en Rusia 2018.

Ciudad de México celebró este sábado cuatro décadas de lucha en pro de la igualdad y por los derechos del colectivo LGBTIQ+. Este año la multitudinaria marcha, la cual se estima, reunió un millón de personas, tuvo como lema “40 años viviendo en libertad. ¡No renunciaremos!”, como una manera de recordar el camino recorrido, y lo que aún falta por alcanzar.

Esto debido a que el próximo domingo 1 de julio cerca de 90 millones de mexicanos están convocados a elegir nuevo Presidente de la República, por lo cual, le recordaron a quien resulte electo la importancia de profundizar en políticas públicas dirigidas a reivindicar los derechos del colectivo.

“El mensaje para los cuatro candidatos es que: quede quien quede (como presidente) debe gobernar también para nosotros y nosotras y nos tienen que considerar en su agenda”, explicó a Efe el coordinador de la marcha, Kenlly Pacheco.

“El impuso de políticas públicas debe ser continuo y no basta con emitir un discurso en el que se diga que se seguirán respetando porque estamos hablando de que somos ciudadanos y deben garantizar nuestros Derechos Humanos”, añadió Pacheco.

Acompañados de 15 carrozas alegóricas a empresas como Netflix, Uber y Google, los manifestantes desfilaron con total libertad por las calles de la capital mexicana festejando la diversidad al son de distintos ritmos musicales. La marcha concluyó con un concierto en la icónica plaza del Zócalo.

Fútbol y arcoíris coinciden

Un aspecto importante de la marcha fue que en El Ángel de la Independencia –otro símbolo de la ciudad-, los manifestantes LGBTIQ+ coincidieron con los hinchas de la selección que celebraban la victoria de México ante Corea del Sur en el Mundial 2018.


En el lugar todo fue alegría. No hubo comentarios homofóbicos como “eh putos”, popular en los cánticos de los fanáticos del fútbol mexicano contra sus contrarios, cuya conducta ha sido penalizada por la Fifa. En México el término “puto” hace referencia de manera denigrante contra las personas homosexuales.

Recordando a los hermanos asesinados

Diversas instituciones defensoras de derechos humanos y organizaciones civiles, entre ellas el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), manifestaron su rechazo ante los 28 crímenes contra personas de la diversidad sexual y de género ocurridos de enero a junio del presente año en México.

El hecho lamentable más reciente fue el triple homicidio ocurrido en Oaxca, Guerrero, donde fueron ejecutados los activistas Rubén Estrada, Roberto Vega y Uriel López.

Según el Informe “Violencia, impunidad y prejuicios. Asesinatos de personas LGBTTTI en México, 2013-2017”, elaborado por diferentes organizaciones, “de enero de 2013 a diciembre de 2017, al menos 381 personas fueron asesinadas en México por motivos presuntamente relacionados a la orientación sexual o a la identidad y expresión de género percibida por las víctimas”.


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Me parece excelente que se pongan firmes en reclamar sus derechos. Como dice el refrán "Persevera y triunfarás".


Fuente: Universogay

sábado, 23 de junio de 2018

Una cabaña en medio del bosque


Estas en una cabaña en medio del bosque, en un día lluvioso. A tu lado en el sofá estás abrazando a tu novia mientras se hacen arrumacos y se besan mientras toman sorbos de café o té caliente... ¿No es romántico? Creo que es algo tan especial e íntimo porque tienes un doble refugio, la cabaña y la persona que amas.,

Y dime mi querida lectora ¿cuál es tu ideal de momento romántico preferido? :)

Qué significa ser transexual


Generalmente, los niños no piensan mucho sobre su sexo. Para muchas niñas, es normal ser mujeres, y para muchos varones, ser hombres. Pero esto no es así para todos. Las personas transexuales que nacen como hombres sienten que deberían ser mujeres, y las que nacen como mujeres sienten que deberían ser hombres.

Las personas transexuales sienten que viven en un cuerpo equivocado y a menudo afirman sentir que "están atrapadas en el cuerpo de otra persona".

La identidad sexual es pensar en nosotros mismos como un hombre o una mujer. Todos tenemos una identidad sexual, el sentido innato de nosotros mismos como hombres o mujeres.

La identidad sexual de la mayoría de las personas concuerda con su anatomía. Sin embargo, los transexuales se sienten diferentes respecto de sus apariencias físicas.

Lo que la sociedad espera de los hombres, las mujeres, los varones y las niñas también afecta lo que sentimos en relación con nosotros mismos. Cada cultura tiene "reglas" en cuanto a lo que se espera de los hombres y de las mujeres. Estas expectativas pueden incluir el corte de cabello, la vestimenta y los empleos, y la forma en que las personas deben actuar o comportarse.

La sociedad no tiene que establecer estas reglas porque las vemos en todas partes. Por lo tanto, la mayoría de las personas crecen con la creencia de que los hombres deben actuar de un cierto modo y de que las mujeres deben hacerlo de una manera determinada, sin pensar mucho al respecto. Los transexuales, sin embargo, tienen un sentido diferente de sí mismos.

Algunas personas transexuales saben que se sienten "diferentes" desde que son niños pequeños. Otros empiezan a sentirlo en la pubertad o, incluso, en una etapa posterior. Cuando los transexuales se dan cuenta de que hay una incompatibilidad con sus cuerpos, tal vez se confundan y tengan un conflicto emocional.

Algunos toman la decisión de hacer cambios físicos en sus cuerpos (con cirugía o tomando hormonas) para estar de acuerdo con el sexo al que sienten que realmente pertenecen. El cambio físico para convertirse en una persona del sexo opuesto puede ser un proceso largo, complicado y costoso.

No obstante, no todos los transexuales deciden someterse a una cirugía o tomar hormonas. Algunos están más cómodos conservando su anatomía física, pero vistiéndose como un individuo del sexo opuesto. Algunos no están totalmente seguros de lo que desean todavía, pero pueden comenzar por pedir que los llamen con otro nombre y utilicen el pronombre que le corresponde a ese nombre (como "Amanda" en lugar de "Anthony" y "ella" en lugar de "él").

Una vez que los transexuales empiezan a vivir sus vidas como personas del sexo opuesto, pueden surgir muchos problemas, por ejemplo, cómo llenar los formularios en los que se requiere marcar si se es "mujer" u "hombre" e, incluso, qué baño público utilizar.

Al igual que en cualquier grupo, no todos los transexuales desean o piensan las mismas cosas, y todo depende de lo que esa persona en particular necesita para sentirse más cómoda en cuerpo y mente.

Términos relacionados con la transexualidad

La palabra transexual no significa solamente que una persona se identifica con el sexo opuesto. También la pueden utilizar las personas que no se sienten completamente hombres o completamente mujeres.

Además de transexual, las personas utilizan otros términos para describir que se sienten diferentes del sexo con el que nacieron, como género variante, MTS (para mujer transexual) o HTS (para hombre transexual). A algunos no les gusta que les asignen ninguno de estos términos que se utilizan normalmente para describir a las personas que tienen dudas sobre su sexo. Simplemente, desean que los conozcan por quiénes son, únicos con su estilo propio y especial.

Identidad sexual frente a orientación sexual

Ser transexual no es lo mismo que ser gay. Ser transexual tiene que ver con la identidad sexual, la forma en que las personas se ven a sí mismas y el sexo con el cual se identifican. Ser gay o ser lesbiana tiene que ver con la orientación sexual, el sexo hacia el cual una persona se siente atraída.

Los hombres gais sienten atracción por otros hombres, y las lesbianas sienten atracción por otras mujeres. Y, la mayor parte del tiempo, se sienten cómodos con el sexo que tienen.

Dado que la orientación sexual es diferente de la identidad sexual, un adolescente transexual puede ser heterosexual, gay o bisexual, al igual que el resto de los adolescentes.

¿Qué es el travestismo?
Las personas que se visten con prendas que normalmente se asocian con un sexo diferente suelen llamarse travestis (o travestidos). No todos los que se visten como lo hace el sexo opuesto son transexuales. Algunos sí lo son, pero muchos hacen una elección diferente en cuanto a la vestimenta por diversión, comodidad o un modo de expresar su estilo personal, no porque consideran que son del sexo opuesto.

¿Qué hace que las personas sean transexuales?

Muchos expertos en salud creen que la transexualidad no tiene una causa específica. No está claro qué hace que una persona se sienta cómoda o incómoda con su anatomía, pero estos opinan que es el resultado de una combinación compleja de factores biológicos, psicológicos y ambientales, y no simplemente una cuestión de elección.
Cómo ayudar a los adolescentes transexuales

La idea de que las personas pueden sentir que están en un cuerpo del sexo equivocado es algo que muchos nunca escucharon o no comprenden. Pensar o hablar sobre la transexualidad incomoda a mucha gente.

A algunos padres, enterarse de que su hijo desea ser una niña (o de que su hija desea ser un niño) puede causarles rechazo. Al principio, los padres pueden sentir una serie de emociones, entre ellas, desilusión y una sensación de pérdida. Algunos padres, sin embargo, tal vez hayan tenido sospechas de la situación y no están realmente sorprendidos.

Aunque la noticia sea inesperada o difícil de escuchar, es importante que los padres reaccionen con amor y sean comprensivos. Los expertos afirman que incluso una actitud que demuestre algo de aceptación es de ayuda. Dado que la identidad sexual no es una opción, tratar de obligar a un niño a que cambie su identidad sexual no es beneficioso y puede causar problemas.

Si su hijo adolescente es transexual y usted tiene dificultades para comprender y aceptar lo que esto significa, piense en la posibilidad de consultar a un psicólogo especialista en brindar apoyo a las personas transexuales. Hablar acerca de sus reacciones y recibir orientación puede ayudarlo a comprender lo que está pasando y a identificar modos de brindarle a su hijo el apoyo más adecuado.

Para las personas transexuales, darse cuenta de que se sienten diferentes de los demás también puede ser difícil. Tal vez tengan que enfrentar el rechazo, la discriminación e incluso el enojo de las personas que no comprenden la identidad transexual, y puede ser un desafío tener que lidiar con las reacciones de los demás. No todos son tolerantes ni tienen una actitud de aceptación, y los adolescentes transexuales pueden enfrentar situaciones que tal vez se perciban como hostiles y sean injustas. Esto puede causar depresión y aislamiento.

Los grupos de defensa y un número cada vez mayor de profesionales de la salud pueden ayudar a las personas transexuales a ser aceptadas, encontrar apoyo, conocer sus derechos y recibir atención. Hay muchos centros médicos especializados que pueden ayudar a las personas transexuales y a sus familias a abordar los complejos problemas físicos y emocionales que pueden enfrentar.

Al igual que todos, los transexuales desean sentir que son aceptados, comprendidos y apoyados.

Fuente: kidshealth

viernes, 22 de junio de 2018

5 preguntas absurdas que las lesbianas estamos cansadas de escuchar


Ser lesbiana no implica solo que eres una mujer que se enamora de otras mujeres, no, no es tan fácil. Implica que muchos nos vean como si formáramos parte de una dimensión desconocida.

Creo que a todas nos ha pasado que alguna vez hemos escuchado una pregunta que nos ha descolocado, pero ya después de escucharla tantas veces quizás hemos llegado incluso a normalizarlas. Pero no, normales no son.

Demuestran un profundo desconocimiento de lo que es ser lesbiana, de lo que es la diversidad sexual y de lo que es el sentido común. Repasemos las más frecuentes:


1 - ¿Estás segura de que eres lesbiana con lo femenina que eres?

Ya veis. Si no vas rapada, vestida como lo que la sociedad considera que es ir vestida de chico, tus pulseras con la bandera arocíris, tu bandera en la mochila (porque oye, es mochila, el bolso es demasiado femenino para una lesbiana), no te creen.

Quizás debamos poner en circulación un carnet que acredite que eres bollera. Eso lo pensé una vez que iba a entrar a una discoteca lésbica en el extranjero y el segurata me dijo: perdona, esto es para mujeres homosexuales…

2 - ¿Pero a ti te gustan todas las mujeres?

Este es un clásico. Le cuentas a amigas o conocidas que eres lesbiana, y entre todas las preguntas que se les puede ocurrir hacerte está la de “¿Te gusto yo?”, como si ya por el solo hecho de ser lesbiana te gustaran todas las mujeres del mundo, jóvenes, mayores, blancas, negras, mestizas, como si no hubiera filtro.

Entonces aquí debes responder, “¿a ti te gustan todos los hombres del planeta? Ah, y no, no me gustas tú”.
¿Pero si nunca has estado con un chico como sabes que no te gustan? (Y para las que sí han estado): 


3 - ¿y no echas de menos un pene?

OMG. Cuando la gente hace preguntas sin sentido como éstas mis ojos se ponen en blanco directamente.

Son lesbófobas totales porque dan por supuesto que el sexo no puede disfrutarse si no hay un hombre de por medio. Casi todas las veces que he escuchado esta pregunta la he escuchado de hombres. Y la mejor respuesta: ¿y cómo sabes que no te gustan los hombres si nunca te has acostado con uno?

4 - ¿Cómo te diste cuenta de que eras lesbiana?

Pues un día que iba caminando por la calle y de pronto miré mi reflejo en un escaparate y me di cuenta de que tenía el pelo más corto de lo normal.”Anda, ¡que soy lesbiana! ¡Qué fuerte!”.

Esta pregunta la he escuchado muchísimas veces, sobre todo de mujeres que, creo yo, algún día han tenido dudas o confusión y buscan saber ellas mismas si pueden ser bisexuales o lesbianas.

Pues chica, como te diste cuenta tú de que te gustaban los chicos, así, de la misma manera.

5 - ¿Quién hace de chico y quién hace de chica?

Esta la odio. Es la típica que puedes escuchar cuando presentas a tu novia. A mi me pasó, con mi primera novia, que tenía una apariencia muy femenina, pero al conocerla, a la gente le parecía que tenía una “actitud masculina”, esto por absurdo que parezca era que tenía una personalidad fuerte, no le importaba ser borde si tenía que serlo, y se le daba muy bien el bricolaje. Al ver estos detalles escuché de familiares “ah, entonces ella es el hombre, es que como parece así tan femenina no lo tenía claro”.

Mi novia siguiente era muy femenina. Y ahí ya no entendían nada. “Ahora es más difícil saber quién es la mujer y quién es el hombre”. En esa época me faltaban manos para dar bofetadas.



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Es cierto, siempre preguntan eso, una y otra vez. Y si la lesbiana usa vibradores les preguntan ¿entonces por que no buscas un hombre si te gusta tener eso metido en la vagina?. Hay mucha ignorancia y prejuicios con respecto al sexo lésbico xddd

La mujer lesbiana rusa que lidera la lucha LGTB


Ser lesbiana en Rusia, así como ser gay, bisexual, transexual, es absolutamente peligroso. El Estado ha abierto el camino no solo para criminalizar la homosexualidad, también para que todos los crímenes civiles hacia la comunidad LGTB queden impunes. Puedes dar una paliza a una mujer lesbiana y no pasa nada. Grabar a un adolescente gay mientras lo torturas y lo humillas, difundir el vídeo, y no pasa nada.

La presión internacional parece no tener efecto en el gobierno de Putin, que hace que la vida del colectivo sea una pesadilla.

¿Pero cómo vive una mujer rusa y lesbiana esta situación? Hoy tenemos el testimonio de Oksana Berezovskaya, dirigente de Avers, asociación que lucha contra las infames “leyes Milonov” en San Petersburgo, que prohíben la “propaganda homosexual”.

“Samara (en Rusia) es mi ciudad natal, la quiero mucho. Tiene de todo tanto dentro como en sus alrededores: pendientes con vistas maravillosas al río Volga, las calles antiguas y la ribera del río, el parque natural Samarskaya Luka, las montañas Zhigulyovskie llenas de leyendas. Como persona que trabaja con la gente me siento muy cómoda en la naturaleza. Me gusta pasar tiempo sola, caminar por las montañas, pensar y también desconectar del trabajo. Pero lo que más me inspira no son los sitios sino las personas, que son muchas –defensores de derechos humanos de Rusia y mis compañeros de la organizaciones internacionales, personas LGBT y personas heterosexuales.

A pesar de todas las leyes y de la propaganda en televisión, mis allegados y amigos me tratan con respeto. Yo no tengo miedo a pasear por Samara ni a hablar con la gente. De lo que tengo miedo es de la política homófoba del Estado, estoy bajo presión de las estructuras estatales. Hoy en día el Estado te puede encarcelar sólo porque estás luchando por los derechos humanos, porque ayudas a la gente. Sin embargo nosotros hacemos un trabajo muy importante para el mismo Estado. Estoy soñando con el día en que la palabra “defensor de derechos” no sea utilizado como un insulto por el Estado.

Nunca he querido y sigo sin querer irme de Samara ni de Rusia en general. Soy patriota y hago todo para mejorar la vida en nuestro país. Una vez, en la calle, se me acercó una mujer joven, me agradeció mi trabajo y me dijo que pronto vendría al centro. La conciencia de que incluso las personas desconocidas conocen mi trabajo y lo aprecian es muy importante.

El movimiento LGBT Avers fue fundado en Samara por Mikhail Tumasov en 2011. En ese momento yo trabajaba como abogada y mantenía la posición de no intervención. Mi razonamiento era: “Si algo no me afecta personalmente, entonces no digo nada”. Pero cuando escuché a mi padre comentarios negativos sobre el colectivo LGBT ya no pude callarme por más tiempo. Me reuní con Misha y juntos organizamos distintas acciones, como la Semana contra la homofobia y el Día del silencio. Intentábamos parar la aprobación de la equivalente a la “Ley de Propaganda Homosexual” a nivel regional. Por supuesto no pudimos hacerlo y la ley fue aprobada. Pero nosotros seguimos trabajando. Con el tiempo Misha se mudó a San Petersburgo y yo empecé a tomar las riendas del movimiento.

Nuestro logro más grande es el centro que abrimos, que sirve como un espacio seguro para las personas del colectivo LGBT y sus personas cercanas y amistades. Tener un sitio como éste es muy importante. Si antes las personas LGBT no podían hablar sobre muchos temas en sus casas, les quedaba la calle o los clubs. Ahora pueden venir aquí donde nadie les va a callar, donde pueden ser ellas mismas.

Además en el centro les ofrecen apoyo psicológico y jurídico gratuitos y el bufete de abogados “Puls Vremeni” puede defender nuestros derechos ante los tribunales. También tenemos el teatro social, donde se hacen obras sobre los temas actuales. El año pasado alquilamos el espacio de la escuela de queer-tango, y a nuestra representación vinieron 60 personas. El espectáculo era sobre las personas que cada día se enfrentan a la homofobia y aun así no renuncian a sus relaciones con quienes aman. Se lo dedicamos a los gays que murieron en Chechenia.

Porque la esencia de nuestra lucha en defensa de los derechos humanos es que las personas puedan estar con quienes aman sin miedo. Personalmente yo tuve mucha suerte. Mi familia trata muy bien a mi esposa Vera, y viceversa. Hace poco mi padre me dijo: “Me da igual con quien estés, hombre o mujer. Lo más importante es que seas feliz”. Él entendió la esencia de mi trabajo y cambió su actitud hacia el colectivo LGBT. Espero que algún día esto pase en otras familias también”.

Fuente: Revista Mirales

miércoles, 20 de junio de 2018

Chris De Burgh - High On Emotion


Estoy tan orgullosa de haber sido una adolescente en los 80's y una joven adulta en los 90's :D Creo que son las décadas más bonitas de todos los tiempos :D

sábado, 2 de junio de 2018

La Historia De Una Joven Monja Descubre Que Es Lesbiana


La historia de Thaís Mariane Antonio está volviéndose viral por la red y no es para menos. La ex monja relata cómo fue encontrarse a sí misma durante su noviciado y cómo fue darse cuenta de que era lesbiana.


Thaís Mariane Antonio ahora mismo es sommelier de cerveza y, según ella, una apasionada de ella. No siempre fue así, claro, y es Thaís es la protagonista de una de las historias que está revolucionando la red. Según cuenta para Marie Declercq, a los 21 años se embarcó en el camino de la Orden Franciscana para finalmente ser monja. Durante este largo camino, Thaís fue consciente de que había indicios suficientes como para pensar que su sexualidad estaba latente y que, bajo ninguna sospecha previa, era lesbiana.

En el texto original en portugués y traducido por Bernardo Tavares, Thaís Mariana cuenta cómo comenzó todo: “Mis papás no quedaron muy felices cuando, a los 16 años, les dije que me quería volver monja. Ellos no eran religiosos fanáticos; nadie de mi familia lo era. Tomé clases de catecismo y crisma, algo que es normal en un país católico como Brasil, pero después de eso me empecé a quedar en la iglesia y participé en los encuentros y retiros espirituales. Fue por medio de estas reuniones que conocí la fraternidad franciscana y me di cuenta que ese era el camino que quería seguir por el resto de mi vida”. Así es como Thaís tomó un camino que no considera un error, sino el medio que le redescubrió la verdad que vive ahora. “Aprendí muchas cosas, maduré y una buena parte de lo que soy en la actualidad se lo debo a esa época en que serví a Dios. Si no fuera por ello, no sería ni mitad de lo que soy hoy”, comenta Thaís.

Antes de comenzar su camino, jamás se planteó su orientación sexual. Había besado chicos con bastante inocencia (eres hetero hasta que se demuestra lo contrario, como nos quiere hacer creer la sociedad). En el noviciado empezaron las primeras señales. Thaís pensaba que el cariño y la cercanía que tenía con otras chicas que se preparaban junto con ella para consagrarse se basaba en la convivencia. Todas dormían juntas, se apoyaban… eran su nueva familia. “En una de esas noches [en el convento], mi mano tocó la de mi hermana y nos hicimos cariños”, relata la sommelier. “Ya no podía volver atrás, porque ya había empezado a cuestionarme”.

Después de ese confuso encuentro, hubo otras. Nunca hubo besos hasta que la trasladaron a Contagem donde conoció a una hermana que estaba a punto de terminar el noviciado y consagrarse como monja. “Cualquier cosa podría comprometer sus próximos pasos”, explica sobre su compañera.

Thaís tuvo que alejarse de sus compañeras porque no quería interferir en su camino ni que interfirieran en el suyo propio. Como le cuenta a Marie Declercq, “empecé a excluirme para evitar cualquier sentimiento de ese tipo. Para mí, esa era la única solución”. Sin embargo, en las charlas con la madre superiora, confesó. “Normalmente, cuando una hermana le llevaba ese tipo de problema a la superiora, según lo que yo sé, era costumbre llevarla para que le dieran ayuda psicológica y una cura interior: una cura para la homosexualidad. No sé por qué, pero a mí nunca me hicieron nada. Traté de aislarme lo más posible, pero era físicamente imposible porque todas estábamos conviviendo juntas 24 horas al día. En eso, terminé acercándome a una hermana y terminaron pasando los mismos cariños que evolucionaron en besos y un toqueteo inocente. ¡Cosas de Dios!”

Un día Thaís le confesó sus deseos de irse a la madre superiora. Según cuenta, la madre superiora solo le hizo una pregunta, y es que quería saber si era tan bueno como decían. Solo eso. “Descubrí que esa hermana superiora renunció en 2017. Yo quería descubrir si era lesbiana”

Después de todo lo que vivió, Thaís se fue de la orden a los 23 años, 5 después de su llegada. Intentó salir con chicos por culpa. La situación cambió cuando decidió mudarse de ciudad. Conoció a una chica y ya llevan juntas más de tres años. La sommelier resume que “el carisma franciscano es maravilloso, lo que lo arruina son las personas. Incluso siendo quien soy hoy en día, nunca dejé de ir a misa”.


viernes, 1 de junio de 2018

Según la ciencia, las lesbianas sienten más placer en la cama


Un informe estadounidense rompe con el mito de que el sexo entre heterosexuales genera el punto más alto del clímax en la intimidad. Cuál es el factor que determina el “éxito sexual” entre dos mujeres

El sexo entre dos mujeres es el que más orgasmos genera según el estudio (iStock)

No resulta descabellado suponer que la orientación sexual tiene una gran influencia en la frecuencia de los orgasmos. Desde el desconocimiento, las relaciones heterosexuales –a priori– parecieran ser las que más placer generan en los hombres y las mujeres. Pero no es así.

Tal demostración surge de un informe publicado en los Archives of Sexual Behaviour, realizado por las universidades de Indiana, Chapman y Claremont Graduate, en Estados Unidos. El estudio reveló que si bien los diferentes comportamientos de las parejas puede tener una influencia fundamental en la frecuencia de los orgasmos, la heterosexualidad no es factor determinante para garantizar este hecho.

La publicación sirve para derribar una serie de mitos. La encuesta tuvo a más de 52 mil personas, con 26.032 hombres heterosexuales, 24.102 mujeres heterosexuales, 1.112 mujeres bisexuales, 550 hombres bisexuales, 452 hombres homosexuales y 340 mujeres homosexuales, revelando una serie de información que llama la atención.

El principal falso mito en la sexualidad femenina es que la relación sexual entre dos mujeres es incompleta, ya que no se produce el coito (sin tener en cuenta los accesorios con los que sí puede darse la penetración). La conclusión de los investigadores parte desde aquí: "El hecho de que las mujeres homosexuales lleguen al orgasmo con más frecuencia que las mujeres heterosexuales indica que muchas mujeres podrían -potencialmente- experimentar mayores tasas de orgasmos".

En contrapartida, este estudio viene a decir que, de hecho, las relaciones entre mujeres resultan más satisfactorias. También, que el 95% de los hombres heterosexuales, el 89% de los homosexuales y el 88% de los bisexuales llegan al clímax. La brecha, sin embargo, era mucho mayor analizando el orgasmo femenino, ya que si bien llegaban al orgasmo el 86% de las mujeres homosexuales, solo lo hacían el 66% de las bisexuales y el 65% de las heterosexuales. Es por ello que surge la conclusión inicial de los investigadores.

"Parece que las mujeres heterosexuales salen perdiendo en este estudio y nos hace pensar que el modelo de sexualidad normativa en el que parece que todavía nos encontramos no les favorece. Esto tiene que ver con que seguramente nos seguimos moviendo en un modelo de relación erótica en el que sigue primando un tipo de conducta puramente penetrativa y genital, que se les queda corto a las mujeres que se acuestan con hombres", explicó la sexóloga y escritora española Marta Pascual, especializada en colectivo LGTB.

Otro factor a tener en cuenta, según la experta, es "el conocimiento del cuerpo propio que facilita el contacto con el cuerpo de la pareja del mismo sexo. Esto no significa que no haya que explorar, investigar y descubrir, sino que se cuentan con más claves para llegar al encuentro erótico y eso en sí mismo es un estímulo que potencia el deseo".

Pascual sostuvo que "las prácticas o conductas eróticas y amatorias entre dos mujeres van a ser más ricas y variadas, porque hay más puntos de interés y no existe un solo lugar en el que quedarse".

Son diversos los estudios que han indagado sobre las claves del sexo oral. Así, otro informe publicado en el Journal of Evolutionary Psychology concluía que uno de los motivos por el que los hombres realizan sexo oral a la mujer sería el aumentar su satisfacción con la relación, y así reducir al mínimo el riesgo de infidelidad. Pese a que se trató de un estudio muy debatido, lo que sí que parece es que los varones entendían el cunnilingus como una forma más efectiva de conseguir los orgasmos de sus parejas femeninas.


Fuente: Infobae.com

Iglesia de Escocia aprueba iniciar el proceso hacia el matrimonio entre personas del mismo sexo


La Asamblea General de la Iglesia de Escocia ha aprobado, por una contundente mayoría, iniciar el camino para celebrar bodas entre personas del mismo sexo. La moción fue aprobada por 345 votos contra 170. El proceso será largo y no culminará hasta 2020 (como mínimo), pero todo hace pensar que el camino inclusivo iniciado por la iglesia más importante de Escocia es un camino de no retorno.

La Iglesia de Escocia, primera confesión religiosa del país en número de fieles, es una iglesia presbiteriana que carece de obispos y que no pertenece al ámbito anglicano. Ya en 2016, de hecho, aprobó la ordenación de pastores casados civilmente con personas del mismo sexo, una vez que una mayoría de presbiterios dieron su visto bueno. Escocia, recordemos, ya había aprobado el matrimonio civil igualitario en febrero de 2014 (en un proceso independiente al de Inglaterra y Gales). La decisión de permitir la ordenación de pastores homosexuales casados no supuso la aprobación del matrimonio religioso igualitario ni obligaba a las congregaciones más conservadoras, que siguen contando con la libertad de refrendar a sus pastores, pero sin duda marcaba la dirección a seguir.

La decisión adoptada ahora por la Asamblea supone el inicio de un proceso que sí tendrá como paso final la celebración de bodas religiosas entre fieles del mismo sexo. Un comité procederá ahora a elaborar un informe sobre como implementar la reforma de su canon matrimonial, que será presentado a la Asamblea General de 2020, año en que previsiblemente se tomará la decisión definitiva. Todo parece indicar que está será positiva, especialmente si se tiene en cuenta que el mandato que se acaba de aprobar ya prevé que aquellos pastores que no quieran celebrar estas bodas no se verán obligados a hacerlo.

Es la segunda iglesia escocesa en dar el paso
Puede parecer un juego de palabras, pero la Iglesia de Escocia no es la primera iglesia escocesa en dar el paso: ya en 2017 el Sínodo General de la Iglesia episcopaliana de Escocia aprobaba, también por una clara mayoría, la reforma de su canon para abrir el matrimonio a las parejas del mismo sexo. Se trata, en este caso sí, de la rama escocesa de la comunión anglicana, que aunque cuenta con pocos fieles (es la tercera del país, tras la Iglesia de Escocia y la Iglesia católica) sí que tiene un indudable peso simbólico.

La que sigue impertérrita por lo que al matrimonio religioso igualitario se refiere es la segunda iglesia de Escocia en número de fieles, la Iglesia católica. Aun así, siendo justos, a nivel local esta mantiene posiciones que contrastan, por ejemplo, con las de la Iglesia católica española: en 2017, por ejemplo, hacíamos referencia a la aprobación de un plan de “escuelas seguras” para alumnos LGTB en los colegios católicos escoceses.

Fuente: DosManzanas