viernes, 27 de marzo de 2009

Relaciones verdaderas versus relaciones basadas en el engaño.

Según la ultima encuesta, lo que más prefieren leer nuestras visitantes son temas feministas, muy lésbicos, o de sexualidad. Hoy les traigo un tema muy controvertido que seguramente va a poner nerviosa a más de una, pero creo yo, que los temas que muchas prefieren callar son los que más vale la pena ventilarlos.

Las relaciones de pareja heterosexuales se basan en la falsedad y el engaño mutuo para poder perdurar? ¿Las parejas lésbicas son más verdaderas y felices?

Los hombres generalmente son de naturaleza egocéntrica-machista-infantil, con un marcado complejo de inferioridad innato que los lleva a buscar que siempre los alaben, los admiren o los adulen. Necesitan sentirse "dioses" encumbrados. En la menor oportunidad sacan a relucir sus hazañas, sus habilidades, y te cuentan sus proezas para "empujarte" a que los alagues. Necesitan ser admirados para sentirse machos en todos los planos: laboral, sexual, deportivo, etc..

Las mujeres, que en los primeros años de su vida suelen ser lo más inocente y virginal que hay, con los años desarrollan armas de zorras, entre los que se cuentan el arte de la manipulación psiquica y emocional.

¿que pasa cuando se juntan un necesitado de admiración y una experta en manipulación? MATRIMONIO.

Elijes un hombre (cualquiera), lo halagas y lo "admiras" hasta hacerle creer al pobre infeliz que es Superman, y ya te consigues un marido que te pague las cuentas, que te folle todas las noches, y te de una vida de lujazo.

El, por su parte, elije una tonta del montón, la trata como a una princesa, y ya tiene una "puta" que le habra las piernas todas las noches y una "madre" que lo cuide y le sirva.

¿Por qué? ¿Por qué las parejas heterosexuales deben servirse del engaño y la falsedad para poder sentar una base sólida? Dentro de esa relación la que sufre siempre es la mujer, porque debe resignar muchas cosas para poder conservarlo a su lado. El hombre nunca deja de ser quien es, mantiene su personalidad intacta y hace lo que quiere, con sus defectos y virtudes. Quizás al comienzo de la relación él esconde sus defectos pero a la larga terminan saliendo. En cambio la mujer SIEMPRE debe mantener su farsa de hacerle creer que él es más inteligente, superior, un semidios, y halagarlo constantemente para mantenerlo interesado. Porque si ella se atreviera a demostrar que es más inteligente que él, más fuerte emocionalmente, autosuficiente, y con más preparación cultural, lo pierde de inmediato. Una mujer que se muestre verdadera y frontal es muy duro de soportar para un hombre, que no puede superar su complejo de inferioridad y machismo, de que una mujer sea más que él.

Cuando se casan, el hombre pierde su libertad -hasta cierto punto-, pero la mujer debe encojerse, volverse muy pequeña para lograr meterse bajo sus zapatos. Pierde buena parte de su cerebro, de su inteligencia y de todas sus enormes capacidades que de ahora en más deberán estar escondidas para siempre mientras dure su relación. Todo sea por conservar a su macho al lado. Lo peor de todo es que todo este esfuerzo, esta autodegradación solo sirve para incrementar el machismo de él, que la vea como inferior y que le siga perdiendo el respeto. La mujer heterosexual es víctima de su propia trampa. Su lema de vida se convierte en "no seré feliz, pero tengo marido". No solo se achica para conservarlo sino para no hacerlo enojar y que le de una paliza. El estar intimidada por la superioridad física es una constante inevitable que acentúa el servilismo hacia su "macho".

Y este quizás sea el punto de choque entre las mujeres heterosexuales y las lesbianas, ya que las lesbianas son feministas por naturaleza, y muy pero muy orgullosas de ser mujeres, inteligentes, capaces y libres para hacer lo que se le venga en gana.

Una pareja de lesbianas es auténtica. Libres para actuar y para pensar. Ambas son como son. Pueden tener mayor o menor química entre ellas pero no recurren a la autodenigración para tratar de conservarse una a la otra. La amenaza no es de índole física, sino que son agobiadas por los celos, infidelidad, el mimetizarse una con la otra, u otras facetas de carácter pasional, porque no saben manejar bien el amor que sienten. Quizás les falte madurez para saber llevar sabiamente su relación de pareja, pero ambas se complementan dando todo de sí mismas.

¿que piensas de este tema? Queremos saber tu opinión al respecto ^^

1 comentario:

Nika dijo...

esta chulo tu blog =)


bss =)

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