domingo, 26 de junio de 2011

La hija de Cher: “Así me transformé en hombre"

Chaz Bono, el hijo mayor de la cantante Cher, cuenta de manera descarnada en su nuevo libro su transformación de mujer a hombre, la extirpación de sus senos, el rechazo de su madre y cómo la bisexualidad de su futura esposa hizo menos traumática la experiencia.

Hace poco, un periodista de Time le preguntó a Chaz Bono: “¿Por qué no se sentía completa como lesbiana?”, a lo que lacónicamente respondió: “Porque no soy una mujer”. La frase le tomó pocos segundos para pronunciarla, pero en realidad fueron muchos los años, nada fáciles, que le llevó comprender que nació como un hombre atrapado en el cuerpo de una mujer.

Ahora, tras dos años de un tratamiento con inyecciones de la hormona masculina testosterona y la extirpación de sus senos (“el día más grandioso de mi vida”), Chaz ha sido registrado oficialmente como un hombre en el estado de California. Aunque en principio dijo: “Prefiero mantener mis partes privadas en privado”, terminó por revelar que, si bien la testosterona le ha hecho brotar barba y le borró las curvas, todavía no ha tenido reasignación de genitales, es decir, no le han implantado un pene, pues aún se trata de un procedimiento riesgoso, caro e imperfecto.
Tan íntima revelación deja ver que Chaz está listo para compartir con el mundo la experiencia de ser transgénero, como se les llama a quienes no se identifican con el sexo que les fue asignado al nacer, así presenten sus rasgos físicos. En su nuevo libro, Transition: The Story of How I Became a Man, y un crudo documental ‘Becoming Chaz’, el también activista por los derechos de las personas de su misma condición, revela que de no haber pertenecido a una familia de padres famosos, no habría demorado tanto en convertirse en varón.

Con su pareja

Chastity Sun Bono, ahora Chaz Salvatore, nació en 1969 en el hogar de la pareja musical número uno de Estados Unidos, Sonny Bono y la mundialmente célebre Cher, protagonistas de uno de los programas de más alta sintonía en la televisión gringa, The Sonny and Cher Comedy Hour, en el cual Chastity debutó a los 2 años.

Cher se convirtió en un icono de la cultura gay, pero, irónicamente, de puertas para adentro siempre le crítico a su hija que fuera tan masculina en su modo de vestir, hablar y jugar. Cuando Chastity le confesó que era lesbiana, pues en principio pensó que lo era, la echó de la casa. Según el nuevo libro, eso ofendió más a la artista que la posterior revelación de que en realidad era un hombre. De todos modos, el tema fue innombrable para Cher durante mucho tiempo, al punto de que, pese a su fortuna, valorada en unos 600 millones de dólares, su hija no acudió a ella, sino a su consejero en Alcohólicos Anónimos para que le prestara los diez mil dólares que le costó la remoción de sus senos, en la cual ni siquiera contó con una visita de su madre. Hoy, Cher se muestra un poco más comprensiva con su hijo, pero no termina de aceptar su nueva identidad, como se ve en el documental. Aún se confunde con los pronombres que debe usar para nombrarlo.

El libro de Chaz es muy dramático, con episodios de depresión, drogadicción y pensamientos suicidas incluidos, pero no deja de hacer reír. Su autor dice que la testosterona le está haciendo vivir una segunda pubertad, con todos sus cambios y que piensa y siente como un típico hombre. Por ejemplo, se ha vuelto fanático de los aparatos tecnológicos, como Blackberrys y tablets, y siempre está tras la última innovación.

Chaz, cuando era niña

El cambio, por supuesto, ha afectado su relación con Jennifer Elia, su compañera sentimental desde hace seis años. “Jenny y yo tuvimos que volver a aprender cómo estar juntos. Yo nunca entendí a las mujeres, pero tenía una tolerancia que ya no tengo (...) Hay algo en la testosterona que hace la charla y el chismorreo realmente crispantes. Yo dejé de hablar tanto, pero veo que ella no para y no le paro bolas”. La hormona, relata también en su libro, le produjo un estado de bienestar que jamás había sentido, pero también cambios repentinos de humor, irascibilidad y una mayor disposición para el sexo.

Pero si algo curioso muestra el testimonio de Chaz, es la negociación que tuvo que establecer con Jenny para el replanteamiento de su relación. Primero, fueron una pareja de lesbianas, pero con el tiempo Chaz le manifestó que en realidad era hombre, lo que terminó no siendo tan traumático para su fiel compañera: “Eso no me afectó. Yo he estado con hombres y mujeres. Quizá soy una de las personas más bisexuales del mundo”, le dijo a Jacob Bernstein, del The Daily Beast.

En conclusión, ella se ha quedado ahora con su lado heterosexual, para mayor alegría de Chaz, quien llegó a detestar el mundo de las lesbianas cuando trató de encajar en él.

Fuente: Jetset