miércoles, 28 de marzo de 2018

Victoria del activismo LGTB en Kenia: la justicia de ese país declara ilegales los humillantes exámenes anales a los acusados de homosexualidad



Buena noticia la que nos llega desde Kenia, cuya Corte de Apelaciones ha fallado que el uso de los exámenes anales para “probar” la homosexualidad es ilegal. El proceso judicial tiene origen en la detención de dos hombres que en 2015 fueron acusados de mantener relaciones homosexuales (en su momento recogimos la noticia), a los que se sometió a esta humillante práctica.

Los detenidos recurrieron a la justicia, pero en 2016 el Tribunal Superior de Mombasa consideró que la práctica de los exámenes anales era legal e incluso “razonable” como prueba de homosexualidad. Una decisión que fue criticada por el activismo LGTB de Kenia y por organizaciones internaciones de derechos humanos, como Amnistía Internacional. Eric Gitari, responsable de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Gais y Lesbianas de Kenia (NGLHRC en sus siglas en inglés), que ha dado apoyo y sostén a los demandantes, calificó de “deliberadamente homófobo” al juez que firmó la sentencia, que llegó a afirmar que “la boca y el ano no son órganos sexuales”, al tiempo que comparaba a los “sodomitas” con los perros.

La sentencia fue recurrida, y finalmente un tribunal de tres jueces de la Corte de Apelaciones de Kenia ha dado la razón a los demandantes, al considerar esta práctica ilegal. “Estamos agradecidos de que la Corte de Apelaciones haya puesto por delante los derechos de los ciudadanos kenianos. Con esta sentencia, los jueces afirman que todos merecemos ser tratados con dignidad y nuestros derechos básicos respetados, tal y como consagra la Constitución de Kenia“, ha declarado Njeri Gateru, principal asesor legal de la NGLHRC.

La sentencia de la Corte de Apelaciones de Kenia ha sido recibida con satisfacción por organizaciones de derechos humanos y colectivos LGTB de diversos países africanos, pero también por varias delegaciones diplomáticas extranjeras en Kenia, como la alemana:

No hay que olvidar que los exámenes anales, cuyo supuesto objetivo es encontrar restos de esperma y medir la dilatación del esfínter anal como “prueba” de homosexualidad, están considerados una forma de tortura, pero como bien conocen los lectores habituales de dosmanzanas son una práctica habitual en muchos lugares en los que las relaciones homosexuales están criminalizadas. Su erradicación en Kenia supone sin duda un paso en la buena dirección.

¿Hacia la posible despenalización de la homosexualidad?

No está de más recordar que sigue pendiente de resolución otro importante proceso, también promovido por la NGLHRC, y que busca poner fin a la criminalización de la homosexualidad en Kenia. Si la sentencia es favorable tendrá una repercusión internacional indiscutible. Del mismo modo, un fallo a favor de mantener la penalización de las relaciones homosexuales o, incluso, de endurecer la ley, constituiría un antecedente muy peligroso. Hace pocas semanas nos hacíamos eco, por cierto, de la campaña que CitizenGO, la marca internacional de HazteOír, promovía contra la posible despenalización.

Actualmente, existen varios artículos en el Código Penal de Kenia (modificado en 2003) que castigan las relaciones homosexuales (página 99 del informe “Homofobia de Estado” de ILGA 2017). El artículo 162 establece penas de 14 años de cárcel para quienes “tengan conocimiento carnal con otra persona contra el orden de la naturaleza” o “quien permita que un varón tenga conocimiento carnal con él o ella contra el orden de la naturaleza”. El artículo 163, por su parte, castiga a “quien intente cometer alguno de los delitos establecidos en el artículo 162 comete delito grave y será penado con prisión de 7 años”.

Asimismo, el artículo 165 establece que “el varón que, en público o en privado, cometa un acto de indecencia grave con otro varón, o indujera a otro varón a cometerlo con él mismo, o intentara inducir la realización de un acto similar, incluso con terceras personas, es culpable de un delito grave y será penado con prisión de 5 años”. Según los datos del propio Gobierno de Kenia, solo entre 2010 y principios de 2014 se procesó a 595 personas por estos cargos.


Kenia es un país mayoritariamente cristiano (aunque con una importante minoría musulmana), en el que a las leyes vigentes y a la agresividad de las fuerzas policiales se suma una marcada homofobia social. Según un estudio del Pew Global Attitudes Project de 2013, únicamente un 8% de sus 44 millones de habitantes estaba dispuesto a algún reconocimiento social de los homosexuales, y un 90% consideraba tal orientación sexual inaceptable. La prensa alienta esta homofobia social: en mayo de 2015 se publicaba, en la portada de un periódico keniano, un listado con el nombre y la fotografía de las que supuestamente eran las doce personas gais y lesbianas más influyentes en el país, poniendo en grave riesgo su vida.

Aun así, existe en Kenia un valeroso grupo de activistas LGTB. Entre sus miembros se encuentra por ejemplo Denis Nzioka, que en 2012 trató de presentarse a las elecciones presidenciales como candidato y así visibilizar a la población LGTB. También David Kuria Mbote se presentó entonces como senador, aunque tuvo que cancelar su campaña debido a las fuertes amenazas recibidas y la falta de fondos. Su breve campaña, sin embargo, sirvió para que por primera vez un político abiertamente gay pudiera dirigirse a sus conciudadanos. El de Kuria es, como no podía ser menos, otro de los nombres citados en la publicación.

La salida del armario del escritor keniano Binyavanga Wainaina (también en la lista) y el que se desarrollaran sin incidentes las protestas convocadas en Nairobi en 2014 contra la legislación ugandesa, alentaron incluso la esperanza de una mayor apertura en Kenia para los derechos LGTB. Esperanza que se vio luego truncada, como muestra la detención en julio de 2014 de sesenta personas en un club de ambiente de Nairobi. El propio presidente Uhuru Kenyatta declaraba en 2015 que, si bien no permitiría “cazas de brujas” contra la población LGTB de Kenia, tampoco derogaría las leyes que castigan la homosexualidad debido a su gran aceptación social. Veremos si finalmente lo consiguen lo hacen los tribunales.



Fuente: Dos Manzanas

lunes, 26 de marzo de 2018

Ser lesbiana te da mejores orgasmos


Las mujeres que tienen relaciones sexuales con mujeres son más propensas al orgasmo, según un nuevo estudio. Investigadores de la Universidad de Arkansas han descubierto que aunque las parejas heterosexuales tienen relaciones sexuales con más frecuencia, las mujeres bisexuales y lesbianas tienen más orgasmos, de lejos.

El estudio, que contó con 2.300 personas encuestadas, descubrió que las mujeres tenían un 33 por ciento más de probabilidades de tener un orgasmo cuando tenían relaciones sexuales con otra mujer.

El estudio, llamado: ¿Los orgasmos de las mujeres están obstaculizados por los imperativos falocéntricos?, determinó también que las mujeres tienen más probabilidades de experimentar orgasmos múltiples si tienen sexo con mujeres.


Se confirmó que las parejas des lesbianas alcanzaban 55 orgasmos al mes mientras que las mujeres en relaciones heterosexuales decían que generalmente solo alcanzaban siete orgasmos por mes.

Estos resultados siguen a un estudio del año pasado que mostró que los hombres gay y las lesbianas son mejores en el sexo que las personas heterosexuales.


Los cuatro investigadores, David A. Frederick, H. Kate St. John, Justin R. García y Elisabeth A. Lloyd, midieron los orgasmos que tienen las personas en todo el espectro de la sexualidad.

Encontraron,sin sorpresa, que los hombres heterosexuales eran más propensos a decir que en líneas generales siempre llegaban al orgasmo en sus relaciones sexuales (95%) mientras que el orgasmo femenino solo se da en el 65 por ciento de los casos.

La brecha del orgasmo está bien documentada, y es generalmente aceptado en la comunidad académica que las mujeres alcanzan el clímax con menos frecuencia que los hombres, pero esto, por supuesto, es una teoría heteronormativa. No considera el hecho de que posiblemente las personas no heterosexuales sean mejores en el sexo.


El orgasmo de los hombres homosexuales se da en el 89 por ciento de las veces y las lesbianas no se quedan atrás, con un 86 por ciento.

El estudio también encontró unas conclusiones muy interesantes y es que “las mujeres que tienen orgasmos con más frecuencia son más propensas a recibir más sexo oral y tener una mayor duración de la relación sexual. También están más satisfechas con su relación, piden lo que quieren en la cama, elogian a su pareja por algo que hicieron en la cama, llaman / envían correos electrónicos para incitar a hacer algo sexual y usan lencería sexy”.


Fuente: MARTA MARQUEZ - Mirales.es

viernes, 23 de marzo de 2018

7 Películas Lésbicas Que Llegan Este 2018


Lo cierto es que no gozamos de un abanico muy amplio de películas lésbicas reconocidas. Este año de suerte, parece que la industria del cine apuesta por las historias lésbicas.


Muchas películas lésbicas aterrizan en nuestras salas de cine. Sin duda, está llegando el cambio de la industria del cine en pro a la representación de toda la sociedad. Te vamos a enseñar 7 películas que abogan por cambiar lo ya establecido o, por lo menos, darle voz al amor lésbico al rico sabor de las palomitas.


Becks

Vamos a ver a Haley Kiyoko en esta película, sí. Está inspirada en la vida de la cantante y compositora Alyssa Robbins, que vuelve con su madre después de la ruptura con su novia (Haley). En su ciudad natal toca a cambio de propinas en un local. Entre los clientes, una mujer casada con la que conecta de inmediato. La película se presenta como un viaje de vida, la evolución personal de una joven en conexión con el amor y la música.


Disobedience

Una historia de amor prohibido (estamos muy acostumbradas a eso) entre una jidía ortodoxa y su amiga de la infancia con la que se reencuentra después de la muerte de su padre, rabino de su comunidad. Las protagonistas son nada más y nada menos que Rachel McAdams y Rachel Weisz. La película se presentó en el Festival Internacional de Toronto causando un gran revuelo por la escena de sexo (muy explícito) que se muestra en la película.



The Miseducation of Cameron Post

Cameron Post es descubierta practicando sexo con una chica de su clase en su baile de graduación. Su tía, conservadora, le obliga a ir a terapia de conversión homosexual (imagina). En este viaje en el que se encuentra Cameron, atraviesa etapas de aceptación a sí misma y a su sexualidad, conoce el colectivo LGBTI… tocando los dos polos del proceso: desde la negativa hasta la asimilación como natural. La historia está basada en la novela de Emily M. Danforth.




Lizzie

Basada en la historia real de Lizzie Borden, quien fue juzgada por asesinar a su padre y a su madrastra en 1892. Viviendo bajo el control opresivo de su padre, Lizzie se siente prisionera en su propia casa. La familia de la protagonista contrata a una empleada doméstica (Kristen Stewart aka so gay dude) residente. La amistad entre ambas evoluciona rápidamente en una relación mucho más íntima. Tendremos que esperar a verano para ver en qué acaba esta historia.


Vita & Virginia

Ya hemos hablado en varias ocasiones sobre esta esperada película. El romance entre la literata y Vita duró casi una década y, claro, hay mucho que contar de esos 10 años. Las numerosas cartas de amor que se escribían han llevado hasta la actualidad esta historia de amor que veremos en cine muy pronto.




My Days of Mercy

Ellen Page se sumerge en un nuevo personaje lésbico. Lucy y Mercy se sumergen en un debate en el que no comparten ni entienden el punto de vista de la otra, sin embargo, existe una conexión innegable entre ambas. Separando la razón del corazón, es una película fundamental que no puedes perderte.



Tell it to the Bees

Por último, otra película basada en una novela, esta vez de Fiona Shaw donde retrata el amor romántico de la década de los 50. Una médica y la madre de su paciente comparten una tórrida historia de amor que no tarda a salir a la luz en una pequeña ciudad de Inglaterra




Fuente: maglesrevista.es

miércoles, 21 de marzo de 2018

Lily Tomlin: "Creí que no vería el matrimonio gay"


HOY, SER PÚBLICAMENTE LESBIANA Y ESTAR CASADA NO ES LO MÁS ROMPEDOR PARA HOLLYWOOD, PERO SÍ LO FUE A MEDIADOS DE LOS 70, CUANDO TOMLIN DESPUNTÓ. HABLAMOS CON LA ACTRIZ SOBRE SU PAPEL EN ‘GRANDMA’, SU ACTIVISMO GAY Y LA NATURALIDAD CON LA QUE SIEMPRE HA ABORDADO SU HOMOSEXUALIDAD.

A principios de los 70, durante una aparición televisiva en The Tonight Show, el presentador Johnny Carson le preguntó a Lily Tomlin –por aquel entonces una de las cómicas más prometedoras de su generación– por qué no estaba casada ni tenía hijos. El interrogatorio pilló a la actriz con la guardia baja, no solo porque fuera claramente machista, sino porque sacaba a relucir un asunto que, hasta ese momento, no había decidido si tratar o no en público: su homosexualidad. “No estoy interesada en tener hijos”, dijo ante un público conmocionado por la respuesta, pero salió del paso con un chascarrillo: “¿Y quién tiene la custodia de los tuyos?”, le replicó a Carson.


Aquella reacción no era lo que se esperaba de una mujer de su edad, pero la actriz nunca ha hecho grandes esfuerzos por ocultar su homosexualidad al ojo público. Al contrario, siempre ha hablado abiertamente de la guionista Jane Wagner como de la mujer con quien comparte su vida desde hace 44 años y que se convirtió en su esposa en la Nochevieja de 2013. “Jane y yo somos pareja desde hace muchos años y hemos trabajado juntas en un montón de proyectos en televisión, teatro, Broadway...”, explica. “Cada vez que ofrecíamos una entrevista para promocionar alguno de nuestros espectáculos, éramos muy claras acerca de nuestra relación, en el modo en que nos referíamos la una a la otra o hablábamos de nuestra vida doméstica. Es solo que nunca ningún periodista escribía esas cosas en la prensa. Creo que muchos piensan que, como les gustas, te están protegiendo cuando evitan hablar de tu vida privada. Es así como funciona”, cuenta Tomlin por teléfono desde Los Ángeles. Es un buen resumen de la naturalidad con que la actriz ha tratado el tema a lo largo de sus más de cuatro décadas de carrera. Sin hacer bandera, pero sin eludir el tema.


La cuestión volvería a asaltarle en 1975 desde la redacción de la revista Time. Querían dedicarle la portada si aceptaba salir oficialmente del armario y hablar sin tapujos en la entrevista de su condición de lesbiana, pero la actriz rechazó la idea. “No es que fuera el momento equivocado para salir del armario, es que era el propósito equivocado. Solo me querían en la portada por ser gay, pero yo no quería ser un póster para la comunidad LGTB en Estados Unidos. Yo quería ser conocida por mi trabajo, no por mi sexualidad”, nos explica. Aquel número terminaría llegando a los kioskos en 1997, pero en lugar de Tomlin, aparecía en la portada Ellen DeGeneres con un titular que rezaba “Sí, soy gay”. “Y estoy muy orgullosa de ella por aquello, la apoyé en todo y consiguió marcar la diferencia”. Una historia parecida se repetiría en mayo de 2014 cuando Laverne Cox, su compañera de reparto en Grandma, apareció como chica de portada e icono transgénero en la misma publicación. “Es momento de que la comunidad trans lidere la reivindicación”, dice.

Si alguien puede hablar del cambio de percepción del colectivo LGTB en el cine y la televisión estadounidenses, esa es Tomlin. Ya fuera participando en En el filo de la duda, una de las primeras películas sobre el VIH/sida, a través de su personaje de arqueóloga lesbiana en Té con Mussolini, prestando su voz al documental El celuloide oculto o, más recientemente, como coprotagonista –junto a su amiga Jane Fonda– de la serie Grace And Frankie, que ya puede verse en nuestro país a través de Netflix y cuya segunda temporada acaba de grabar. “La comunidad gay al completo ha sido extraordinaria en su lucha por la libertad. El cambio ha sido lento, pero en los últimos diez o quince años ha ido al galope. No creí que fuera a ver el matrimonio gay en Estados Unidos o, al menos, no tan rápido. Significa tanto para tanta gente... Es por eso por lo que Jane y yo nos casamos”.


Fuente: shangay.com

Lily Tomlin, hermosa, dulce y sensual





lunes, 19 de marzo de 2018

La nueva publicidad de Ok Cupid, tremendamente lésbica


Ok Cupid es la App de citas más buscada en EEUU.

La empresa ha decidido salir a la palestra del mundo mundial y hacer una campaña publicitaria que llegue a cada valla del país y a cada móvil del universo. Han querido abrirse a todos los públicos y lo han hecho con una campaña que no va a dejar indiferente a nadie. Por cierto, el fenómeno de que la chica de la imagen tenga cuatro brazos nos deja ojipláticos (¿será un error de edición? No…Realmente parece un recurso bastante divertido para, simplemente, llamar la atención).

Utilizando el acrónimo DTF que se refiere a una expresión típica americana (Down To F…, es decir, “con ganas de…”) han realizado diversos juegos de palabras, cambiendo el sentido de la F, que por ejemplo en la foto de portada introduce la frase Fall Head Over Heels (enamorarse perdidamente).

En este otro la letra F introduce la frase Feel Fabulous (sentirte fabulosamente) con una foto bastante ambigua con una figura de traje acabándose de arreglar la corbata con unas estupendas uñas rojo pasión.

Grupos de presión homófobos han hecho una petición oficial en Portland, Oregon, para prohibir esta campaña al promover “el sexo lésbico, la prostitución, el abuso de drogas y la promiscuidad”. La jefa de Marketing de la empresa, Melisa Hobley, lo tiene claro “sentimos la responsabilidad de posicionarnos ante este clima político y social -en referencia al gobierno de Trump- que nos rodea”. La empresa se propone sacar la dicotomía de su apps de citas e incidir en que la gente pueda exponer su profundidad, de tal forma que no permite pasar de foto en foto sin ver el texto, y si quieres hacerte un perfil, no te vale con subir corriendo 3 fotos, tienes que contar.

Pues sí. Entre Trump y Ok Cupid, me quedo con Ok Cupid.



Fuente: Forbes.com Via Revista Mirales

Billie Jean King será la madrina del Orgullo de NY 2018



Billie Jean King es solo uno de los grandes nombres que se ha anunciado como madrinas para el NYC Pride.

La campeona de tenis, que ha sido una pionera en el movimiento por los derechos LGBT, se unirá a miles de “orgullosas” para celebrar el movimiento LGBT+ en la marcha del Orgullo, el 24 de junio.

Este año, la NYC Pride March sufrirá un cambio en su ruta emblemática a lo largo de la 5ª avenida. La modificación llevará a seguir los pasos originales de los activistas que lucharon por los derechos de los homosexuales en el primer orgullo de la ciudad.

A Jean King se le unirá Lambda Legal, los activistas legales que están en primera línea luchando contra todas las ilegalidades de la Era Trump.


Julian Sanjivan, Director de NYC Pride March ha declarado que “King, Lambda Legal, Ford y Placide (otros padrinos) son desafiantemente valientes, definitivamente únicos y una parte de nuestra maravillosa comunidad LGBTQ +”.

Recientemente, Emma Stone ha interpretado brillantemente el papel de Billie Jean King en la película “La batalla de los sexos”.


Fuente:mirales.es

viernes, 16 de marzo de 2018

Todos los besos de Strawberry Panic ^_^


¡Hola! ¿Aún no has visto esta serie de animé? Te la recomiendo mucho, es una serie preciosa, divertida y romántica, que se desarrolla en un colegio de mujeres (no hay hombres en ningún momento), y la historia de amor entre la protagonista principal y la líder del colegio es intrigante hasta el último momento.

Hay una similitud entre esta serie y la película Madchen in Uniform (también te la recomiendo, es la primer película lésbica en la historia del cine, y fue filmada en 1931), y es que tanto Manuela como Nagisa no habían tenido ninguna experiencia con mujeres cuando llegaron al colegio -ni tampoco con hombres-, y la primera vez que se enamoran es de una mujer :)

Disfrutemos de este video ^_^

Fuente: Youtube



Colegialas japonesas


Los uniformes escolares que se usan en Sailor Moon son verdaderos, ya que las chicas japonesas que van al colegio los usan. ¿son bonitos, verdad?

miércoles, 14 de marzo de 2018

Lesbianas de Antaño (Vintage)






Lily Tomlin


Fanny Ardant and Catherine Deneuve



awwwww  ¡me encantan estas dos! Tienen una gran química sexual  ^_^

"No quiero ser lesbiana"


No quiero ser lesbiana. No quiero que me gusten las mujeres. No quiero que mi familia me rechace. No soporto la idea de tener sexo con otra mujer. No quiero ir al infierno. No quiero que me miren diferente por la calle. No quiero pasarlo mal. No quiero no ser feliz.

En el imaginario colectivo, las mujeres lesbianas, y no digamos las bisexuales, se presentan a la sociedad como seres sufrientes. Personas que lo pasan mal, que luchan por no revelar su verdadera naturaleza, y que finalmente, cuando lo hacen, reciben un castigo. En las películas solemos asistir a este castigo en forma de muerte o de final triste para ellas (principalmente porque su pareja muere, más conocido como “el síndrome de la lesbiana muerta”). La web Autostraddle, especializada en visibilidad de mujeres LBT, contaba en un artículo que solamente el 11% de las series de televisión estadounidenses incluían un personaje lésbico o bisexual, y que de ellos el 84% tenía un final que suponía la muerte o la infelicidad.

Pero, en la vida real, las mujeres que tienen relaciones sexoafectivas con otras mujeres, no están abocadas a esta infelicidad. Los tiempos están cambiando, las sociedades están avanzando paralelamente a cómo se desarrollan los individuos, y muchos de los factores que en épocas pasadas podrían haber sido un condicionante para que se cumpliera el combo lesbiana + vida desgraciada (reflejado en la literatura lésbica con títulos como “Pozo de soledad”) se están derribando. De hecho, los estudios avalan que las parejas formadas por dos mujeres son más igualitarias que las formadas por un hombre y una mujer, con altos índices de intimidad y compromiso.

Lo observo a diario en mi consulta: mujeres que tienen problemas para aceptar su orientación sexual, y que tras varias sesiones refuerzan su confianza en sí mismas, y se dan cuenta de que ser LGBT no es malo, ni indigno, ni es percibido como tal por la gran mayoría de la población. Se desprenden de sus estigmas sobre la homosexualidad, y eso las empuja a estar cómodas consigo mismas, y consecuentemente a una mayor tranquilidad y felicidad.

Porque ser lesbiana o bisexual no es la única característica que nos define. Es, solamente, una más. Importante, por supuesto, pero una de tantas. Mujer, universitaria, amante del deporte, de la música, de aquí, de allá, de todas partes. Y sí, lesbiana.

Parte de este rechazo a la orientación sexual nace de creencias tradicionales erróneas, como por ejemplo que es algo que se puede elegir y/o cambiar, que es pasajero, o que supone una contradicción con nuestras creencias religiosas. Pero, como bien digo, todo esto es erróneo, no se sustenta. Una vez que se asume la identidad como propia, las cosas, la vida, cambia de perspectiva y se es capaz de encontrar la felicidad. Exactamente igual que cualquier otra persona.

Fuente: palcaide.com
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Interesante artículo. Por cierto, esa pulsera me encanta, quiero una igual :)

lunes, 12 de marzo de 2018

Haddaway - What Is Love


Aceptación de la homosexualidad: ¿Cómo sé si soy lesbiana?


No hay dos personas iguales, y por supuesto, no hay dos experiencias vitales iguales. Por eso, cuando alguien habla de cómo se dio cuenta de que era lesbiana, bisexual o pansexual, todas podemos sentirnos identificadas en la base, pero no tenemos porqué seguir el mismo camino, con las mismas señales, y dando los mismos pasos. Hay mujeres de todas las edades que, tras un proceso de reflexión consigo mismas, llegan a la conclusión de que se sienten atraídas y/o tienen sentimientos por otras mujeres, pero lo que motiva esa reflexión varía según la persona. Puede verse motivado por alguna experiencia personal, por conocer a alguien determinado, o, simplemente, por haber sido capaces de unir las piezas del puzzle. En todo caso, no es algo que aparezca de repente, sino que lo que cambia es que estas mujeres son conscientes de lo que sienten. Sé que sabes de lo que estoy hablando, porque tú puedes haber sentido lo mismo.

Muchas veces se intenta dar una respuesta fácil y directa a algo que, al ser relativo al ser humano, no lo es. “Te gustan las mujeres, ergo eres lesbiana”. Pero, ¿cómo sabes si esto es cierto? ¿Cómo se puede allanar tanto el camino de la autopercepción, etiquetar de manera tan sencilla algo que nos lleva tanto tiempo de reflexión? Definirte a ti misma como lesbiana, pansexual o bisexual es algo más que hacer cosas que hacen las lesbianas, más que un cosquilleo cuando ves a dos mujeres darse un beso por la calle, más que leer ‘Carol’, y por supuesto, mucho más que subvertir los roles de género apuntándote a un equipo de fútbol, o haciendo – aquellas mal-llamadas- “cosas de chicos”. Esto no son más que tópicos asociados a las mujeres no heterosexuales pero que en ningún caso indican que seas lesbiana. Lo único que puede significar que no seas heterosexual es, efectivamente, que no lo seas.

Por eso, porque si has llegado hasta aquí probablemente tengas dudas sobre tu orientación sexual por el motivo que sea, que puede ser desde presión social para definirte por algo que puedes o no puedes ser, hasta las dudas típicas del despertar sexual, te propongo que te sinceres contigo misma. Solamente contigo. Nadie más tiene que saberlo (de momento), porque la que importa aquí en primer lugar eres tú. Así que te propongo que contestes de la manera más sincera posible a las siguientes preguntas:

¿Alguna vez me he sentido sexualmente atraída por personas de mi mismo sexo?
¿Siento fuertes lazos emocionales con personas de mi mismo sexo?
¿Me siento físicamente atraída por personas de mi mismo sexo?
¿He considerado tener una relación sexual con alguien de mi mismo sexo?
¿He tenido experiencias sexuales con personas de mi mismo sexo en el pasado?

La American Psychological Association define la orientación sexual como una atracción “duradera emocional, romántica, sexual o afectiva” hacia otra persona. ¿Lo que siento sobre mi mismo sexo coincide con esa definición?

Sean como sean tus respuestas, ten claro que tu orientación sexual es solamente una parte de tu identidad, y por supuesto no es lo único que te define.


Fuente: palcaide.com